wp_head() ?>
Los rumores de una actualización ´intermedia fuerte` de Windows 8 para finales del verano circulan casi desde el mismo día del anuncio oficial. Se hablaba de un supuesto nombre en clave, Blue [sí, azul], que designaría los trabajos en esa dirección. Ahora resulta que las cosas podrían ser más ambiciosas; la versión viene respaldada por Mary Jo Foley, la más respetada bloguera especializada en Microsoft. Blue, en esta tesis, sería mucho más que una especie de primer service pack de Windows 8, y más que un hito en la secuencia que, por aquello de la costumbre, debería desembocar en Windows 9, tal como Windows 8 es la lógica consecuencia de Windows 7. Mucho más, pero no está claro qué. Leer más
Sentar juntos en un escenario a los presidentes de Telefónica, Vodafone, AT&T, China Mobile y Telecom Italia equivale a sumar una buena mayoría de los 3.200 millones de usuarios en todo el mundo. El mensaje común del grupo fue inequivocamente reivindicativo: bajo el fulgor de un evento multitudinario, los operadores se quejaron de los problemas que comprometen su viabilidad operativa y financiera de esta industria. César Alierta, presidente ejecutivo de Telefónica, marcó el tono: «no es sostenible invertir más en terminales que en redes, o pagar enormes cantidades en tasas y espectro, al tiempo que se nos exige mayor celeridad en el despliegue de redes de nueva generación». Leer más
Es normal que la atención mediática en torno al Mobile World Congress de la semana próxima vaya a centrarse en los anuncios de dispositivos y aplicaciones para usuarios finales. Sin embargo, los fabricantes de equipos para operadores estarán otra vez presentes, y echarán el resto: se trata de un excelente escaparate para recibir a sus clientes, los operadores, que acudirán de todo el mundo a Barcelona. Consciente de esta circunstancia, Ericsson ha querido adelantarse en dos semanas, al convocar en Londres a periodistas y analistas, para contarles lo que va a presentar en el MWC: una docena de novedades y actualizaciones de productos. Todo en nombre de un tópico reconocible: la eficiencia de las redes.
Del paquete preanunciado destaca el nuevo (o futuro, porque no estará disponible hasta 2014) Cloud System. Ericsson lanza un mensaje a los operadores: lo que necesitáis es contar con soluciones carrier-grade, no esas plataformas ´tuneadas` pero estándar que vienen del mundo de las TI.
El mayor enemigo de las telcos – reverbera el mensaje – es la diversidad y complejidad de sus redes, agobiadas por la demanda de los usuarios, la adopción de nuevas tecnologías y las limitaciones de inversión. Por tanto, no pedimos a nadie que desguace sus infraestructuras, basadas en el hardware que ya tienen, sino que nos permitan actualizarlas para trabajar en entornos virtualizados. El Cloud System de Ericsson ha sido desarrollado sobre la plataforma OpenStack y, para virtualizar las redes, la compañía sueca tendrá su propio controlador SDN.
Con todo, Ericsson no quiere presumir de disrupción, sino de mejora continua. La explicación es simple: las inversiones de los operadores son de largo alcance, una década o más, en lugar de los ciclos de dos o tres años que rigen en los datacenter. Una interpretación personal: el fabricante sueco ha descubierto que sus competidores ya no son sólo los sospechosos habituales sino también las compañías de TI, que podrían relegarla a un papel desfasado como proveedor.
Demasiado guapa. Aunque parezca increíble, este fue el estúpido comentario de un conocido bloguero ante la contratación de Marissa Mayer como CEO de Yahoo. Sólo le faltó decir que, estando por entonces embarazada, no estaría a la altura del reto de rescatar a la compañía tras años de múltiples tribulaciones. Han pasado siete meses, y parece que lo va consiguiendo. Días atrás, en una conferencia de Goldman Sachs, enumeró sus planes para las cuatro áreas principales: buscador, publicidad display, móviles y vídeo. Sobre la primera, dejó caer que los frutos del acuerdo con Microsoft están por debajo de sus expectativas: en diciembre, Yahoo tenía sólo el 12% del mercado estadounidense, y Bing el 16%, proporciones matemáticamente inversas a las de hace dos años: lo que supone que ni juntos ni separados han debilitado el dominio de Google. ¿Pretende Mayer renegociar los términos del acuerdo, del que la otra parte dice estar muy satisfecha? Ha de andarse con cuidado, porque todo indica que Steve Ballmer está aún más satisfecho del acuerdo que Microsoft tiene con Facebook.
En el segundo foco, Yahoo está muy por detrás Google, y Mayer lo sabe bien porque, precisamente, dirigió ese negocio como ejecutiva de Google antes de cambiar de empleador. La clave, dijo a los analistas reunidos en San Francisco, está en la calidad de los contenidos, aunque dejó claro que descarta retomar los abandonados planes de producción propia, que hundieron las finanzas de la compañía.
Los móviles son el futuro, nadie osaría decir lo contrario. Con 200 millones de visitantes únicos mensuales a sus aplicaciones móviles, Yahoo podría ser una potencia; el problema es que Mayer no ha encontrado (todavía) un modelo de negocio para monetizar esa masa crítica. Aunque no olvidó señalar que ningún competidor lo ha encontrado (todavía).
Al cierre del primer trimestre del que ella puede sentirse responsable, Yahoo registró un modesto 2% de aumento en los ingresos, pero superó el beneficio que esperaban los analistas. Suficiente para revalidar la confianza de los inversores en Marissa Mayer: la acción de Yahoo está en la cotización más alta desde septiembre de 2008 y, desde que ella se ha hecho cargo de la compañía, la ha incrementado un 36%.
En todo el planeta había, a finales del 2012, prácticamente tantos teléfonos móviles como habitantes: 6.700 millones; si así fuera, un 94% de la población mundial estimada tendría un móvil. Si se descuentan las tarjetas SIM duplicadas o en desuso, la cifra se quedaría en 4.300 millones de usuarios y 5.300 millones de móviles. Sólo un 25% corresponde a la categoría de los smartphones (la ratio global es del 41%), el resto se definen como feature phones, nombre que la industria da a los móviles corrientes y molientes, sin conexión a internet. El reto que tiene por delante el sector es precisamente cómo convertir a millones de usuarios de móviles corrientes en usuarios de smartphones. Leer más
A Oracle le ha saltado un problema de reputación donde menos lo esperaba. Justo cuando intenta reactivar su demanda contra Google, que ha sido desestimada por un tribunal californiano, Java (parte de la herencia recibida con la compra de Sun) ha sido denunciado como vulnerable por el departamento de Seguridad Interior de EEUU, que recomienda desactivarlo de los navegadores «a menos que sea absolutamente necesario». Por otro lado, el informe anual de seguridad de Cisco afirma que «instalado en más de 3.000 millones de dispositivos, Java es una invitación a los hackers para lanzar ataques en gran escala».
Milton Smith, responsable de seguridad de Java, ha reconocido que Oracle necesita recuperar la confianza del público en este software y, con ese fin, «resolverá definitivamente sus fallos, número uno, y número dos, comunicará mejor sus esfuerzos». Sobre lo primero prima el escepticismo, y lo segundo deja bastante que desear. Sophos, empresa de seguridad informática, opina que esos esfuerzos son reales pero no suficientes para rellenar «la brecha de credibilidad» de Oracle. Lo cierto es que, tras conocerse las primeras vulnerabildades, la compañía publicó de inmediato un parche, y otro más voluminoso el 1 de febrero.
No ha sido suficiente. Mozilla ha bloqueado Java en su navegador Firefox, a menos que el usuario lo habilite. Apple, que lo había desactivado en sus Mac, lo ha restablecido tras la actualización. Pero Jaime Blasco, de la compañía AlienVault, cree que es cuestión de tiempo antes de que aparezcan nuevas vulnerabilidades. Para resolver realmente los fallos, Oracle debería acometer una inversión millonaria para rehacer prácticamente desde cero Java – cuyo diseño original data de los 90 – añade Blasco.
Hay que reconocer que la noticia es propicia para titulares ingeniosos. Con una salvedad, este Watson no es doctor ni evoca al personaje de Conan Doyle, sino a Thomas J. Watson, fundador de IBM cuyo nombre lleva el centro de investigación fundamental de la compañía. Además, habría que desconfiar del cronista que ha escrito que Watson curará el cáncer: todo lo más, asistirá a los oncólogos en el procesamiento y digestión de la información en la que basan diagnósticos y tratamientos. Este Watson es un ordenador, entrenado por humanos para servir como auxiliar de humanos. Según se estima, ha alcanzado el nivel de un estudiante de segundo año de medicina; no está mal para una máquina. Leer más
De lo que dijo John Chambers durante la presentación de resultados trimestrales de Cisco, extraigo esta frase: «no piensen que Europa es una Europa, sino cuatro. Vemos signos precoces de mejoría en tres de ellas, aunque es pronto para decir que es un cambio de tendencia. Nuestra cartera de pedidos nos permite ser optimistas en Alemania y los países nórdicos, y el Reino Unido está cogiendo velocidad. En los mercados del Sur, las cosas seguirán duras durante un tiempo […]». En consecuencia, Chambers recomendó a los analistas ser prudentes en sus modelos de previsión de los próximos meses. Llegado el momento, los comentaristas juzgarán los resultados del trimestre comparándolos con las expectativas de los analistas de guardia, un ejercicio voluntarista que se lleva mucho en Wall Street y pone de los nervios a más de un director financiero.
Crecer un 44% en beneficio neto habiendo crecido un 5% en ingresos, puede parece una proeza, pero no lo es tanto. Si uno se toma el trabajo de ir más allá de la nota de prensa, encuentra 754 millones de dólares de ingresos fruto de la resolución favorable a Cisco de una auditoría del IRS (la agencia tributaria americana) sobre los resultados de 2002. Hay otros 132 millones de créditos fiscales por I+D del 2012; por lo que el beneficio neto de 3.140 millones se quedaría en 2.214 millones, en definitiva un crecimiento plano.
Hay otros aspectos reseñables, reveladores del giro positivo que van tomando los negocios de Cisco. 1) los servicios ya representan el 22% de los ingresos totales, y algunas adquisiciones recientes elevarán esa proporción al contribuir con ingresos recurrentes por suscripción. 2) los capítulos datacenter y wireless siguen ganando peso en las cuentas. Y 3) los servidores UCS han aportado 548 millones de dólares, un incremento del 65%, y ya tienen casi 20.000 clientes, según Chambers.
A varios lectores les ha gustado la crónica sobre los dilemas de Apple con su tesorería [por cierto, ya que no lo dije ayer: Tim Cook ha dado una larga cambiada, a la vez que tiempo que calificaba de «distracción necia» la demanda presentada por un inversor]. Como me incitan a perseverar en ese tipo de análisis, les daré gusto, aclarando que los asuntos bursátiles no me apasionan en absoluto. El caso es que la operación por la cual Dell Inc. dejará de cotizar en bolsa no está del todo cerrada, como pudieron dar a entender los titulares.
Primero: hay un período obligatorio de go shop, de 45 días durante los cuales el consejo podrá recibir (o en su caso solicitar) ofertas superiores, que Michael Dell y sus socios podrían a su vez igualar. Nadie toma en serio esa posibilidad, pero el mes y medio de espera da tiempo para muchas maniobras. Dos fondos de inversión, que en conjunto suman el 13% del capital – con el aparente apoyo de otro 5% – sostienen que la oferta aceptada en principio por el consejo «no refleja el valor de la compañía», con lo que vienen a sugerir que el precio de compra ha sido orquestado para facilitar que al fundador le salga barato tomar el control, en perjuicio del resto de los accionistas.
La oferta de compra por 13,65 dólares por acción, equivalente a 24.400 millones de dólares, estaba referenciada a un valor precedente, pero ayer Dell cotizaba a 13,80 dólares, y parece difícil que baje de ese nivel; más bien, si la resistencia prosigue, lo más probable es que suba. De manera que algunos analistas recomiendan a Michael Dell y al fondo Silver Lake elevar cuanto antes la oferta a 15 dólares para cortar el paso a la controversia. No acaban ahí las objeciones. La estructura de la oferta tiene puntos opacos acerca de su financiación; se sospecha que una proporción de cash-in-hands no procede de los recursos de la familia Dell sino de la tesorería de la compañía Dell. Es legal, pero poco elegante, usar un activo propiedad de los accionistas para pagar a los accionistas que no se llaman Michael Dell.