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Recién salido del agua, como quien dice [el barco que patrocina Oracle ganó dos regatas de la America´s Cup este domingo, con lo que aún tiene posibilidades frente al retador neozelandés] Larry Ellison apareció radiante y bronceado en el escenario del Moscone Center para inaugurar OpenWorld. Quizá la pasión deportiva ha moderado al personaje, que no recurrió esta vez a sus histriónicas pullas y sarcasmos acerca de los competidores. Conste que hay precedentes. El anuncio del primer día de OpenWorld fue una opción que permite adaptar la base de datos Oracle 12c para trabajar directamente en memoria en lugar de almacenar los datos en disco, dependiendo de la aplicación. Los clientes de Oracle están ahora en la fase de actualizar sus licencias a la última versión, y los comerciales de Oracle en la fase de convencerles. Esto explica mucho.
SAP promueve desde hace tres años HANA, su base de datos en memoria, y ha conseguido infiltrarse en unos cuantos clientes de Oracle, pero la inmensa mayoría ha ignorado la tentación porque abandonar a Oracle no es sencillo. Por su lado, Microsoft e IBM corren para presentar sus bases de datos en memoria antes de final de año. De manera que la iniciativa de Ellison tiene un notorio carácter defensivo: proteger su liderazgo, apenas menguado, en el mercado de bases de datos. Y de paso, para promover su nuevo hardware – ¡The Big Memory Machine, ladies and gentlemen! – que casa con el nuevo software porque han sido concebidos el uno para el otro. Todo un condensado de la estrategia de Oracle.
Para ser breve y sin entrar en detalles: ¿en qué consiste la novedad? Convencionalmente, las bases de datos usan uno de dos métodos para almacenar los datos a procesar: en filas o en columnas. El primero es suficientemente rápido para operaciones transaccionales, el segundo es mucho más eficiente para generar informes analíticos (que es lo que ahora parece que se lleva). La alternativa que propone Oracle es conjugar los dos métodos para conseguir resultados «al menos 100 veces más rápidos» y con mínima redundancia.
A Vishal Sikka, CTO de SAP, le faltó tiempo para colgar en su blog un video en el que cuestiona las afirmaciones de Ellison. En todo caso, Sikka celebró que «después de haberse burlado durante años de nuestro desarrollo de HANA, por fin se ha sumado a la corriente. Bienvenido: el agua está tibia, sólo hay que zambullirse».
Le ha costado, pero Michael Dell ha ganado la batalla por retener el control de la compañía que fundó hace 30 años. La votación de los accionista ha dado luz verde a su plan de retirar la empresa de bolsa, con el apoyo del fondo Silver Laker Partners. Carl Icah, el inversor ´activista` que con el 9% de las acciones presentó una alternativa que no llegó a votarse, ha reconocido su derrota. Ya tiene Michael Dell lo que quería: como empresa privada, podrá tomar las iniciativas que estime necesarias sin tener que someterse al humor de los que mueven Wall Street. Pero, siempre hay un pero, sale de la batalla con una pesada deuda, cuyo monto se estima en 17.000 millones de dólares. Leer más
Me ha gustado, es un decir, la viñeta del sábado de El Roto: «todo directivo sufre un impulso ascendente igual al volumen de trabajadores que desaloja». El ´teorema` se ajusta muy bien al caso de Stephen Elop, que se ha hecho acreedor a un bonus de 25 millones de dólares como recompensa tras la compra de Nokia por Microsoft. De escándalo: hasta el primer ministro finlandés ha dicho que Elop cobrará un millón por cada mil millones de capitalización bursátil perdidos por los accionistas de Nokia. ¿A cuánto sale cada millar de empleos destruídos durante la gestión de Elop? La noticia y las reacciones que ha provocado dejan suponer que Elop ha quedado descalificado en la carrera por la sucesión de Steve Ballmer.
Parece escandaloso, y realmente lo es. Pero también lo son otras prácticas que nos parecen razonables por la fuerza de la costumbre. Las cuentas trimestrales de IBM incumplen por 400 millones los objetivos, tras soportar la carga financiera de despedir a miles de empleados, pero la CEO Virgina Rometty regaña a los empleados por no esforzarse lo suficiente. Acaba de dar una señal más concreta, al anunciar que transferirá a una financiera los seguros médicos de sus pensionistas – un orgullo de la compañía – pero durante un tiempo les pagará la cuota mensual.
Los negocios de HP no es que estén precisamente boyantes, pero sus acciones han subido un 52% desde comienzos de año, y Meg Whitman se ha ganado el respeto de los analistas bursátiles por la energía que ha puesto en recortar costes y liquidar parte de la plantilla.
También a los accionistas de Cisco les parece estupendo [+ 20% desde enero] que John Chambers, al anunciar unos resultados que estabilizan el crecimiento, afirme que a la empresa le sobran otros 4.000 empleados, tras haber despedido unos 8.000 desde 2011.
La semana pasada, al anunciar otro trimestre de pérdidas, el CEO de BlackBerry, Thorsten Heins, reconocía estar en conversaciones para vender la empresa, o parte de ella – Wall Street Journal cree que no pasará de noviembre – pero no sin antes haber mandado a casa a un 40% de la plantilla.
Podría seguir. He comentado el asunto con un amigo cínico que tengo en el IESE: «son ejemplos de destrucción creativa, que diría Schumpeter». Si no recuerdo mal mis lecturas de facultad, no es exactamente lo que quiso decir el austríaco, pero la frasecita ha calado como un tópico funcional. A propósito de lecturas y de cínicos: escribía ayer Enric Juliana que hemos entrado «en la civilización low cost, en la que el Precario sustituye al Proletario».
En las primeras 24 horas, se descargaron 35 millones de copias de iOS 7, la nueva versión del sistema operativo de Apple para dispositivos móviles. Es casi todo lo que puede decir la estadística, y el lector ya conocerá los detalles por otros medios, si el asunto le interesa. El papel de este blog es otro: tratar de discernir cómo encaja en una estrategia que despega con los nuevos iPhone y el próximo iPad. Habría que remontarse a octubre de 2012, cuando tras el desastre de Apple Maps, Tim Cook destituyó a Scott Forstall y decidió unificar todo el diseño bajo el mando del británico Jonathan Jony Ives, hasta entonces responsable sólo del hardware. Leer más
Este fin de semana será un dominio mediático de Apple. El scoop se lo ha llevado Tim Cook, que en entrevista con Business Week afirma «nunca hemos tenido como objetivo vender un teléfono low-cost«. Con lo que desmiente a los analistas que primero recomendaron ese producto, luego dieron por segura su aparición y, finalmente, se declararon decepcionados por su ausencia. En todo caso, si lo dice el CEO de Apple, hay que tomarle la palabra: un iPhone ´barato` no está en sus planes. Un motivo menos para seguir especulando con el asunto.
¿Que esta posición aleja a Apple de la posibilidad de competir en el mismo plano que los smartphones promovidos por Google? Eso no le quita el sueño a su CEO: «siempre habrá productos chapuceros [junk] en cualquier mercado… pero nosotros no estamos en ese negocio». No todo el mundo compartiría esta malintencionada descripción de los Android, pero sí es cierto que pocos están a la altura del iPhone y que todo aquel que quiera fabricar un móvil barato lo tendrá fácil acogiéndose al sistema operativo de Google. El resultado, en todo caso, es que Android acumula un 79% del mercado mundial, según IDC.
Lejos de sentirse aludido por la indirecta de Cook a los de su profesión, el analista Gene Munster ha calculado que este fin de semana, el primero de disponibilidad de los nuevos iPhone, se venderán entre 5 y 6 millones de unidades, que hubieran podido ser más si no fuera por problemas de suministro del escáner de huella digital. Katy Huberthy, su colega de Morgan Stanley, apunta más lejos y pronostica que antes de finales de año se venderán 34, 5 millones, tres millones más que su previsión anterior [por si acaso, añade que también subirán las ventas de la saga Galaxy, que con 47 millones de unidades se dispararía en el tope del ranking].
Una parte crucial de las novedades de esta semana es el nuevo sistema operativo iOS7, que ha provocado no pocas discusiones entre los fanbois. Las primeras horas han sido algo confusas por la lentitud de las descargas, pero los informes que han llegado a la prensa informan de que a media tarde de ayer ya había sido instalado en un 29% del parque de dispositivos susceptibles de recibirlo [esta es una de las claves de la discusión]. Según el seguimiento de actividad de Akamai, las descargas de los usuarios de Apple saturaron por momentos el tráfico de Internet en Estados Unidos y Europa.
Entretanto, para quienes esto importe, la acción de Apple seguía en baja pero con poco movimiento, demasiado lejos para recuperar la línea de los 500 dólares que tocó en las primeras semanas de setiembre. Harán falta más apariciones de Cook para recuperar la confianza de los inversores. Otra posibilidad para que suba la acción sería anunciar de una buena vez el acuerdo que desde hace meses negocia con China Mobile. A menos que no haya acuerdo, y eso sería catastrófico.
Hay quien piensa que todas las opiniones son respetables. No estoy tan seguro; tiendo a pensar que todas las opiniones son discutibles. Hoy comentaré una que ha encontrado un buen amigo. Es la opinión de Mark Meadows, analista amateur que, en un blog, se atreve a sugerir que Microsoft «debe seguir el ejemplo de la Iglesia católica, que este año ha elegido un nuevo CEO apartándose de la línea tradicional para optar por otra de mayor apertura». No veo qué pueda tener que ver la renuncia de Ratzinger con la de Ballmer, aparte de ser inesperadas, pero en fin, me dejaré llevar por el razonamiento. El nuevo papa, dice, «ha traído frescura y una nueva energía a la iglesia», y esa misma debería ser la misión del futuro CEO de Microsoft. «No soy católico ni teólogo» – aclara el audaz bloguero – pero admiro la decisión con la que el papa Francisco está dando la vuelta a la corporación más antigua que existe».
Dan ganas de opinar, ¿no es cierto? Aceptemos que el primer opinante se despache a gusto. Según nos dice, al «nuevo CEO» (sic) Bergoglio lo han puesto al frente de una corporación – la Iglesia – que «desde hace años ofrece un producto en ostensible decadencia, y lo que más necesita es cambiar de mensaje». La comparación no tiene nada de sutil: «de la misma forma, Microsoft ofrece un producto moribundo, y su pérdida de cuota [de feligreses, querrá decir] se fuga a otras empresas [iglesias o sectas, qué más da] que agravan su decadencia».
Ya lanzado, el tal Meadows se columpia un poco más, para sugerir que lo que Microsoft necesita es poner a su frente una mujer [esto sí que sería impensable en el Vaticano] y pone como ejemplos de frescura y cambio de mensaje a Marissa Mayer, CEO de Yahoo! y a Sheryl Sandberg, COO de Facebook. Es curioso que las dos hayan pasado por Google, pero tal vez asustado por el alcance de su propuesta, Meadows se limita a concluir que lo que necesita Microsoft es alguien externo, en quien nadie haya pensado como sucesor de Ballmer. Desde luego, ni hablarde Stephen Elop. Paciencia, y a esperar la fumata.
No, el titular no significa que los discos duros han subido de precio. Todo lo contrario: han vuelto a bajar tras una fase alcista. Este sector, tan peculiar como el que más, ha tomado nota de las nuevas corrientes; en una palabra: la nube domina todas las estrategias. Que no son muchas, en un mercado configurado como un duopolio entre Western Digital (45%) y Seagate (42%). Dejan el resto principalmente a Toshiba, muy por detrás. Las inundaciones de Tailandia, que en 2011 desestabilizaron la balanza y dieron ventaja temporal a Seagate, ya son historia. Los acuerdos que cada uno hizo para salvar la situación están expirando, los precios han caído y la rivalidad está al rojo vivo. Leer más
No es exactamente una sorpresa, pero puede ser el disparador de una ofensiva de IBM. O, en particular, de una contraofensiva en la batalla planteada por Oracle. La noticia es esta: IBM invertirá 1.000 millones de dólares durante cinco años para promover desarrollos sobre Linux y su uso en los servidores de la familia Power. Como antecedente: en el trimestre más reciente, sus ventas de esta familia de servidores cayeron un 25% sobre igual período del año pasado. Esta cifra es más compleja de lo que parece: los que trabajan sobre AIX (variante de Unix propia de IBM] bajaron un 21% mientras los de Linux crecieron modestamente, el 1,5%. Según el último informe de IDC, Linux representa un 23,2% del mercado de servidores, y Linux el 15%.
IBM parece sinceramente convencida de que tiene que rebajar su apuesta por AIX y jugar sus cartas competitivas a, por una parte, los procesadores Power 8 – que presentará el año próximo – y por otra el sistema operativo Linux, que además tiene la ventaja de una mayor rentabilidad comparada con los basados en x86, que conforman la mayor parte del mercado. No obstante, la compañía promete dedicar recursos de I+D a su System X, servidores bajo x86, cuyas ventas han vuelto a caer. Es una manera de ratificar su apoyo a esta plataforma, tras el frustrado intento de venderla a Lenovo.
Volviendo a Linux: una parte de los 1.000 millones será destinada a un nuevo centro de desarrollo en Montpellier. Aunque el anuncio no es oficial, algunos especialistas creen que es un esfuerzo obligado por la conversión acelerada del mercado: los clientes de IBM están abordando las nuevas corrientes de cloud computing y big data con servidores que se basan en tecnologías envejecidas. Lo que se requiere – dicen – es un diseño de sistemas más abiertos y flexibles, atributos que Linux puede ofrecer con ventaja.
Segundo motivo de (aparente) desilusión para los inversores en Apple: se anticipaba que el lanzamiento de un iPhone «barato» debía haber coincidido con el anuncio de un acuerdo con China Mobile, segundo operador móvil del mundo, pero las dos premisas han fallado y la reacción ha sido negativa. Nada es definitivo, sin embargo: China Mobile lleva años dejándose querer y rehusando las condiciones económicas de Apple, pero en algún momento habrá un acuerdo, y los inversores recuperarán la confianza: la acción de Apple dará un respingo y todos contentos. Ese no es el problema de fondo, sino por qué el móvil más deseado del mundo no tiene en China el éxito que su fabricante cree merecer. Leer más