27Sep

27/09/2013

Valdría la pena investigar la genealogía de los rumores, más allá de la banal sospecha de que pretenden mover la bolsa para beneficio de quien los promueve. Esta semana ha corrido uno sorprendente: la eventual fusión de Alcatel-Lucent y NSN (sigla que ahora se traduce por Nokia Solutions & Networks). Al parecer se originan en que alguien ha vista a unos directivos de la primera de visita en la sede de la segunda. No hay más, y por mi parte no lo creo, pero cosas más estúpidas se han visto.

Las dos compañías son fruto de fusiones transnacionales que salieron mal. Desde que la francesa Alcatel se casó con la americana Lucent, no ha dejado de perder dinero en todos los trimestres menos uno o dos. El consorcio entre las ramas de equipos de comunicaciones de Siemens y Nokia ha sido un desastre casi permanente, hasta que la alemana se retiró con tal ansia que prestó dinero a la finlandesa para que comprara su parte. Por otro lado, Alcatel-Lucent acaba de empezar la aplicación del plan Shift, de su nuevo CEO, Michel Combes, que en resumidas cuentas trata de achicarse para concentrar su negocio. Con perdón, no me parece que volver a empezar sea una buena idea.

También NSN debería estar escaldada por su matrimonio infeliz. Y cuando se consume la transferencia de la división de móviles de Nokia a Microsoft, se quedará solita como principal fuente de ingresos de un grupo que durante más de un siglo ha sido el orgullo nacional de Finlandia. ¿Tendrán ganas sus accionistas de pasar por otro calvario como el que han vivido?

¿Y si la consolidación tuviera sentido? Sobre el papel, podría tenerlo. Alcatel-Lucent aportaría su experiencia en redes IP, su valiosa tecnología óptica y sus avances en los nuevos campo de cloud, SDN y small cells; incluso mitigaría el impacto de desinvertir en otros negocios que han dejado de interesarle. Por su lado, las contribuciones de NSN – que ha pasado por parecidas amputaciones – serían su infraestructura móvil y su cartera de servicios profesionales. La combinación de capacidades de LTE de AlcaLu y NSN sería oportuna (¡si hasta hablan de 5G!).

Insisto, todo sobre el papel, porque las dos compañías llevan demasiado tóxico en las venas, y los competidores (Ericsson y Huawei) se frotarían las manos durante todo el tiempo que durase el proceso, que no sería corto. Me pregunto: ¿a quién se le habrá ocurrido poner en marcha el rumor?

25Sep

25/09/2013

Conviene tomar con pinzas la noticia según la cual el fondo de inversión canadiense Fairfax compra a precio de saldo la empresa – canadiense – BlackBerry. No es tanto un gesto patriótico como de protección del interés de los accionistas del país norteamericano (entre ellos Fairfax, que posee un 10%) ante un futuro que puede ser más o menos oscuro según la paleta que se use para juzgar. Para empezar, la operación no está cerrada: el proceso de due dilligence durará hasta el 4 de noviembre, y en ese lapso la dirección de la empresa puede buscar otras ofertas, aunque pagando una penalización asumible. O tal vez Fairfax – detrás del cual se dice que está la mano de Mike Lazaridis, uno de los fundadores de BlackBerry – podría renunciar al intento si las cuentas no le convencen.

Habrá tiempo para escribir sobre cómo se llegó a esta situación de tintes desesperados; hoy lo que importa es la circunstancia. El precio pactado es de 4.600 millones de dólares, pero como en la tesorería de BlackBerry había, al cierre del trimestre anterior, 2.600 millones, el precio neto merecería calificarse como un chollo. Sin embargo, una parte de esos fondos se irán en cancelar los contratos de 4.500 empleados, un 40% de la plantilla.

El mismo día en que BlackBerry presentaba de tapadillo – ¡en Malasia! – su modelo Z30, anunciaba en Canadá que abandonará el segmento de consumo para concentrarse en las empresas. Es un gesto previsible, pero no arregla nada. Probablemente Fairfax sea sólo una estación de paso para sacar a BlackBerry de la bolsa y negociar en la trastienda con algún eventual comprador. El problema vuelve a ser de valoración: no es lo mismo el todo que la suma de las partes. Y la lógica dice que un inversor financiero como Fairfax preferiría el despiece.

Puede decirse que grosso modo, los activos de BlackBerry se dividen en tres grandes capítulos: 1) sus dispositivos, en claro retroceso en el mercado, 2) su sistema operativo, que ha llegado tarde y no ha conseguido hacerse un hueco en la hegemonía de iOS y Android, y 3) su plataforma para empresas, sólida pero amenazada por decenas de competidores cada uno con su propuesta de MDM (mobile devices management). Aparte, están la marca (muy devaluada, por todo lo anterior) y las patentes, verdadera baza para sentarse a negociar, porque probablemente valen tanto como el precio neto que ofrece Fairfax.

Visiblemente, el CEO de BlackBerry ya no tiene esperanza de ser la tercera plataforma capaz de ser alternativa al duopolio Apple/Google y, no sé qué es peor, ha perdido la confianza de los operadores. Me ratifico en la idea de que Fairfax es un salvavidas provisional para dar tiempo a que Heins busque una salida airosa [se habla mucho de Samsung, pero también hay que tomarlo con pinzas]. Lamentablemente, la continuidad de la empresa con su perfil actual, no da para más.

El maná cae sobre el almacenamiento flash

25/09/2013

Pocas veces al año una ronda de financiación en Silicon Valley llega a los 150 millones de dólares. Si los dos digitos son habituales, llegar a tres implica que se ha ganado una alta dosis de confianza de los capitalistas de riesgo. Cuando, además, quien «levanta» esa cifra es una startup de almacenamiento, la inversión marca un récord. El maná acaba de llover sobre la empresa PureStorage, especialista en soluciones de estado sólido. Su tecnología, etiquetada bajo el eslogan ‘flash for all’, se ha ganado un respaldo contundente, que le da la oportunidad de competir al nivel de las grandes o de otras compañías jóvenes bien financiadas, como Violin Memory. Leer más

24Sep

24/09/2013

Recién salido del agua, como quien dice [el barco que patrocina Oracle ganó dos regatas de la America´s Cup este domingo, con lo que aún tiene posibilidades frente al retador neozelandés] Larry Ellison apareció radiante y bronceado en el escenario del Moscone Center para inaugurar OpenWorld. Quizá la pasión deportiva ha moderado al personaje, que no recurrió esta vez a sus histriónicas pullas y sarcasmos acerca de los competidores. Conste que hay precedentes. El anuncio del primer día de OpenWorld fue una opción que permite adaptar la base de datos Oracle 12c para trabajar directamente en memoria en lugar de almacenar los datos en disco, dependiendo de la aplicación. Los clientes de Oracle están ahora en la fase de actualizar sus licencias a la última versión, y los comerciales de Oracle en la fase de convencerles. Esto explica mucho.

SAP promueve desde hace tres años HANA, su base de datos en memoria, y ha conseguido infiltrarse en unos cuantos clientes de Oracle, pero la inmensa mayoría ha ignorado la tentación porque abandonar a Oracle no es sencillo. Por su lado, Microsoft e IBM corren para presentar sus bases de datos en memoria antes de final de año. De manera que la iniciativa de Ellison tiene un notorio carácter defensivo: proteger su liderazgo, apenas menguado, en el mercado de bases de datos. Y de paso, para promover su nuevo hardware – ¡The Big Memory Machine, ladies and gentlemen! – que casa con el nuevo software porque han sido concebidos el uno para el otro. Todo un condensado de la estrategia de Oracle.

Para ser breve y sin entrar en detalles: ¿en qué consiste la novedad? Convencionalmente, las bases de datos usan uno de dos métodos para almacenar los datos a procesar: en filas o en columnas. El primero es suficientemente rápido para operaciones transaccionales, el segundo es mucho más eficiente para generar informes analíticos (que es lo que ahora parece que se lleva). La alternativa que propone Oracle es conjugar los dos métodos para conseguir resultados «al menos 100 veces más rápidos» y con mínima redundancia.

A Vishal Sikka, CTO de SAP, le faltó tiempo para colgar en su blog un video en el que cuestiona las afirmaciones de Ellison. En todo caso, Sikka celebró que «después de haberse burlado durante años de nuestro desarrollo de HANA, por fin se ha sumado a la corriente. Bienvenido: el agua está tibia, sólo hay que zambullirse».

¿Y ahora qué, Michael Dell?

24/09/2013

Le ha costado, pero Michael Dell ha ganado la batalla por retener el control de la compañía que fundó hace 30 años. La votación de los accionista ha dado luz verde a su plan de retirar la empresa de bolsa, con el apoyo del fondo Silver Laker Partners. Carl Icah, el inversor ´activista` que con el 9% de las acciones presentó una alternativa que no llegó a votarse, ha reconocido su derrota. Ya tiene Michael Dell lo que quería: como empresa privada, podrá tomar las iniciativas que estime necesarias sin tener que someterse al humor de los que mueven Wall Street. Pero, siempre hay un pero, sale de la batalla con una pesada deuda, cuyo monto se estima en 17.000 millones de dólares. Leer más

23Sep

23/09/2013

Me ha gustado, es un decir, la viñeta del sábado de El Roto: «todo directivo sufre un impulso ascendente igual al volumen de trabajadores que desaloja». El ´teorema` se ajusta muy bien al caso de Stephen Elop, que se ha hecho acreedor a un bonus de 25 millones de dólares como recompensa tras la compra de Nokia por Microsoft. De escándalo: hasta el primer ministro finlandés ha dicho que Elop cobrará un millón por cada mil millones de capitalización bursátil perdidos por los accionistas de Nokia. ¿A cuánto sale cada millar de empleos destruídos durante la gestión de Elop? La noticia y las reacciones que ha provocado dejan suponer que Elop ha quedado descalificado en la carrera por la sucesión de Steve Ballmer.

Parece escandaloso, y realmente lo es. Pero también lo son otras prácticas que nos parecen razonables por la fuerza de la costumbre. Las cuentas trimestrales de IBM incumplen por 400 millones los objetivos, tras soportar la carga financiera de despedir a miles de empleados, pero la CEO Virgina Rometty regaña a los empleados por no esforzarse lo suficiente. Acaba de dar una señal más concreta, al anunciar que transferirá a una financiera los seguros médicos de sus pensionistas – un orgullo de la compañía – pero durante un tiempo les pagará la cuota mensual.

Los negocios de HP no es que estén precisamente boyantes, pero sus acciones han subido un 52% desde comienzos de año, y Meg Whitman se ha ganado el respeto de los analistas bursátiles por la energía que ha puesto en recortar costes y liquidar parte de la plantilla.

También a los accionistas de Cisco les parece estupendo [+ 20% desde enero] que John Chambers, al anunciar unos resultados que estabilizan el crecimiento,  afirme que a la empresa le sobran otros 4.000 empleados, tras haber despedido unos 8.000 desde 2011.

La semana pasada, al anunciar otro trimestre de pérdidas, el CEO de BlackBerry, Thorsten Heins, reconocía estar en conversaciones para vender la empresa, o parte de ella – Wall Street Journal cree que no pasará de noviembre – pero no sin antes haber mandado a casa a un 40% de la plantilla.

Podría seguir. He comentado el asunto con un amigo cínico que tengo en el IESE: «son ejemplos de destrucción creativa, que diría Schumpeter». Si no recuerdo mal mis lecturas de facultad, no es exactamente lo que quiso decir el austríaco, pero la frasecita ha calado como un tópico funcional. A propósito de lecturas y de cínicos: escribía ayer Enric Juliana que hemos entrado «en la civilización low cost, en la que el Precario sustituye al Proletario».

iOS 7, la alquimia de Sir Jony

23/09/2013

En las primeras 24 horas, se descargaron 35 millones de copias de iOS 7, la nueva versión del sistema operativo de Apple para dispositivos móviles. Es casi todo lo que puede decir la estadística, y el lector ya conocerá los detalles por otros medios, si el asunto le interesa. El papel de este blog es otro: tratar de discernir cómo encaja en una estrategia que despega con los nuevos iPhone y el próximo iPad. Habría que remontarse a octubre de 2012, cuando tras el desastre de Apple Maps, Tim Cook destituyó a Scott Forstall y decidió unificar todo el diseño bajo el mando del británico Jonathan Jony Ives, hasta entonces responsable sólo del hardware. Leer más

20Sep

20/09/2013

Este fin de semana será un dominio mediático de Apple. El scoop se lo ha llevado Tim Cook, que en entrevista con Business Week afirma «nunca hemos tenido como objetivo vender un teléfono low-cost«. Con lo que desmiente a los analistas que primero recomendaron ese producto, luego dieron por segura su aparición y, finalmente, se declararon decepcionados por su ausencia. En todo caso, si lo dice el CEO de Apple, hay que tomarle la palabra: un iPhone ´barato` no está en sus planes. Un motivo menos para seguir especulando con el asunto.

¿Que esta posición aleja a Apple de la posibilidad de competir en el mismo plano que los smartphones promovidos por Google? Eso no le quita el sueño a su CEO: «siempre habrá productos chapuceros [junk] en cualquier mercado… pero nosotros no estamos en ese negocio». No todo el mundo compartiría esta malintencionada descripción de los Android, pero sí es cierto que pocos están a la altura del iPhone y que todo aquel que quiera fabricar un móvil barato lo tendrá fácil acogiéndose al sistema operativo de Google. El resultado, en todo caso, es que Android acumula un 79% del mercado mundial, según IDC.

Lejos de sentirse aludido por la indirecta de Cook a los de su profesión, el analista Gene Munster ha calculado que este fin de semana, el primero de disponibilidad de los nuevos iPhone, se venderán entre 5 y 6 millones de unidades, que hubieran podido ser más si no fuera por problemas de suministro del escáner de huella digital. Katy Huberthy, su colega de Morgan Stanley, apunta más lejos y pronostica que antes de finales de año se venderán 34, 5 millones, tres millones más que su previsión anterior [por si acaso, añade que también subirán las ventas de la saga Galaxy, que con 47 millones de unidades se dispararía en el tope del ranking].

Una parte crucial de las novedades de esta semana es el nuevo sistema operativo iOS7, que ha provocado no pocas discusiones entre los fanbois. Las primeras horas han sido algo confusas por la lentitud de las descargas, pero los informes que han llegado a la prensa informan de que a media tarde de ayer ya había sido instalado en un 29% del parque de dispositivos susceptibles de recibirlo [esta es una de las claves de la discusión]. Según el seguimiento de actividad de Akamai, las descargas de los usuarios de Apple saturaron por momentos el tráfico de Internet en Estados Unidos y Europa.

Entretanto, para quienes esto importe, la acción de Apple seguía en baja pero con poco movimiento, demasiado lejos para recuperar la línea de los 500 dólares que tocó en las primeras semanas de setiembre. Harán falta más apariciones de Cook para recuperar la confianza de los inversores. Otra posibilidad para que suba la acción sería anunciar de una buena vez el acuerdo que desde hace meses negocia con China Mobile. A menos que no haya acuerdo, y eso sería catastrófico.

19Sep

19/09/2013

Hay quien piensa que todas las opiniones son respetables. No estoy tan seguro; tiendo a pensar que todas las opiniones son discutibles. Hoy comentaré una que ha encontrado un buen amigo. Es la opinión de Mark Meadows, analista amateur que, en un blog, se atreve a sugerir que Microsoft «debe seguir el ejemplo de la Iglesia católica, que este año ha elegido un nuevo CEO apartándose de la línea tradicional para optar por otra de mayor apertura». No veo qué pueda tener que ver la renuncia de Ratzinger con la de Ballmer, aparte de ser inesperadas, pero en fin, me dejaré llevar por el razonamiento. El nuevo papa, dice, «ha traído frescura y una nueva energía a la iglesia», y esa misma debería ser la misión del futuro CEO de Microsoft. «No soy católico ni teólogo» – aclara el audaz bloguero – pero admiro la decisión con la que el papa Francisco está dando la vuelta a la corporación más antigua que existe».

Dan ganas de opinar, ¿no es cierto? Aceptemos que el primer opinante se despache a gusto. Según nos dice, al «nuevo CEO» (sic) Bergoglio lo han puesto al frente de una corporación – la Iglesia – que «desde hace años ofrece un producto en ostensible decadencia, y lo que más necesita es cambiar de mensaje». La comparación no tiene nada de sutil: «de la misma forma, Microsoft ofrece un producto moribundo, y su pérdida de cuota [de feligreses, querrá decir] se fuga a otras empresas [iglesias o sectas, qué más da] que agravan su decadencia».

Ya lanzado, el tal Meadows se columpia un poco más, para sugerir que lo que Microsoft necesita es poner a su frente una mujer [esto sí que sería impensable en el Vaticano] y pone como ejemplos de frescura y cambio de mensaje a Marissa Mayer, CEO de Yahoo! y a Sheryl Sandberg, COO de Facebook. Es curioso que las dos hayan pasado por Google, pero tal vez asustado por el alcance de su propuesta, Meadows se limita a concluir que lo que necesita Microsoft es alguien externo, en quien nadie haya pensado como sucesor de Ballmer. Desde luego, ni hablarde Stephen Elop. Paciencia, y a esperar la fumata.


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