28Abri

28/04/2012

En abril, este blog ha cumplido dos años de publicación sistemática. Un lector que lleva la cuenta me escribe lo siguiente: “sinceramente, no creía que aguantaras tanto, a ese ritmo de trabajo y con esa calidad de información”. Gracias, Gustavo, a ver si nos conocemos un día de estos. Pues sí, en efecto, el ritmo de trabajo es muy intenso, a veces agobiante; pero trataré de aguantar. Es buena ocasión para una explicación sobre ciertos rasgos de mi trabajo.

Desde luego, no todos aprecian lo mismo que Gustavo: hay quienes dicen que reciben demasiada información [una queja no muy lógica en quien se gana la vida en un sector que atiende por la sigla T.I.] y a la hora de escoger prefieren otra fuente: es normal. No es menos cierto que el arco de los temas de que me ocupo es muy amplio, mientras que el trabajo de los lectores tiende a la especialización, por lo que no a todos les interesa todo lo que a mí me interesa, o no les interesa en la misma medida: también normal. Conservo unos cuantos mensajes de lectores que me reprochan por no tuitear, pero la verdad es que tengo las fuerzas que tengo.

El perspicaz Gustavo se ha percatado de que en mis post – no así en este newsletter, dirigido a los suscriptores – evito emplear la primera persona. No es una manía: durante años, ya fuera como consultor o como periodista, he acumulado disgusto con la extendida costumbre de colocar el yo [y sobre todo el ego] por delante del contenido. La lengua española no prescribe que el pronombre sea explícito, como si se hace en inglés, por lo que no tengo necesidad de escribir I think, I believe, When I was, My view, etc toda vez que el texto deja claro cuándo se trata de mi opinión y cuándo de un hecho o una fuente.

27Abri

27/04/2012

Acerca de mi post del viernes 13 me han llegado bromas sobre la coincidencia con la peripecia regia, que obviamente no venía a cuento. En un sentido menos frívolo, aquel texto ha sido premonitorio: IBM ha anunciado la firma de un acuerdo estable con Cloudera, adalid de la distribución de software Hadoop. No es una sorpresa, realmente, y en principio los términos del acuerdo no serían diferentes al que Cloudera firmó antes con Oracle. Con estos dos paquidérmicos compañeros, la pequeña compañía se sentirá más segura: IBM y Oracle se neutralizarían mutuamente. Por lo que, a medio plazo, Cloudera tiene más despejado el camino para una salida a bolsa.

Hay varias lecciones dentro de esta historia. Número uno: ninguna empresa entre las grandes del sector puede permitirse el lujo de no tener una estrategia en materia de big data y business analytics. Dos: hay que tomar muy en serio al movimiento open source, y la reciente decisión de Microsoft, que he comentado hace poco, parece una prueba suficiente. Tres: es hora de que algunos CIO abandonen prejuicios; como ya ocurre con las distribuciones comerciales de Linux, sus soluciones son asimilables por las empresas (pero hace falta que tengan un modelo de negocio). Cuatro: la proliferación de startups que trabajan en estos campos ofrece casi infinitas posibilidades para la colaboración, que a la postre van a desembocar, de un modo u otro, en consolidación.

La quinta lección merece una reflexión aparte: ¿dónde quedan las empresas europeas – y las españolas, desde luego – en este nuevo paisaje de la industria del software?

SAP y Violin Memory se cortejan, sin más

27/04/2012

A vuelapluma, algunas noticias pasan por rutinarias, y sólo se comprenden en función del contexto. Es lo que ocurre con el anuncio de una inversión de 50 millones de dólares – hasta la cifra puede parecer rutinaria, al lado de otras transacciones – en una cuarta ronda de financiación de la empresa Violin Memory, creada en 2005 y especializada en tecnología de almacenamiento flash. Lo destacable del caso no son los números sino el nombre de quienes han aportado esa cuantía: SAP Ventures, vehículo de la compañía alemana de software, un fondo de capital del Silicon Valley y otro socio que estaba en la familia, el fabricante de semiconductores Toshiba. O sea que de rutina, ni hablar. Leer más

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24/04/2012

The Economist trae esta semana un dossier sobre Manufacturing and Innovation, del que extraigo una previsión sorprendente: una tercera parte de la producción que empresas de EEUU externalizan en China, será repatriada antes de 2020. Los costes laborales chinos aumentan, y esa ventaja competitiva se desvanece poco a poco. En la fabricación de ordenadores, la proporción llegaría al 40%. Porque, según parece, ese capítulo es cada día menos importante en los costes totales. Trae un ejemplo que a los lectores de este blog les sonará familiar: un iPad de 16 Gb, que se vende a 499 dólares, comprende sólo 33 dólares de coste de mano de obra industrial, y de esta, la correspondiente a China representa 8 dólares.

Según esta tesis, originada en un estudio de Boston Consulting Group, la producción offshore está volviendo a casa no tanto porque los salarios chinos aumentan, que también, cuanto porque las empresas han descubierto que pueden responder con más presteza y eficacia a los cambios en la demanda. “Algunos nuevos productos son tan sofisticados que es conveniente tener en un mismo sitio a quienes los han diseñado y quienes los producen”.

Del texto, entresaco una prédica que desbarata la vieja dicotomía entre industria y servicios. Una terrcera revolución industrial estaría en marcha gracias a “la convergencia de cierto número de tecnologías: software inteligente, nuevos materiales, robots más diestros, nuevos procesos y una amplia gama de servicios basados en la web”. La industria se digitaliza, y los modelos de negocio se transforman: “Rolls Royce ya no vende sus motores de aviación; vende las horas durante las cuales esos motores harán que los aviones de sus clientes vuelen”.

ARM se atreve con todo

24/04/2012

Pregúntese a cualquier usuario qué procesador alberga el móvil que lleva consigo. Normalmente no lo saben, pero la respuesta debería ser: uno de arquitectura ARM, por la empresa británica que hace las veces de Davida un una industria dominada por Intel/Goliath. Ciertamente, la diferencia de tamaño es abrumadora: en 2011, Intel ingresó 54.000 millones de dólares, setenta veces más que los 491 millones de libras (790 millones de dólares) facturados por ARM. Ahora, ambas van a competir en otro terreno: la boutique de Cambridge acaba de presentar su diseño de microprocesador de cuatro núcleos, destinado a equipar una nueva generación de portátiles basados en Windows 8. Leer más

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23/04/2012

No me siento inclinado por los asuntos bursátiles, pero hay veces que te saltan a los ojos, y no hay más remedio que abordarlos. Algo extraño pasa con las acciones de Apple. Desde el 10 de abril, cuando alcanzaron su tope histórico de 644 dólares, han bajado un 10% hasta el cierre del viernes; y por el camino se han dejado nada menos que 56.500 millones de capitalización. Extraño comportamiento, cuando se espera que mañana, martes, la compañía anuncie un excelente segundo trimestre fiscal, según consenso de los analistas. Los inversores parecen querer decir que ya ha alcanzado un nivel muy alto, a partir del cual debería encontrar un nuevo descansillo, más bajo. Es lo que técnicamente llaman una corrección.

O un correctivo, porque el problema de Apple – que han vivido antes otras cotizadas – es que empieza a ser vista como ´incumbente´: su presencia es tan absorbente, su dominio sobre ciertos segmentos tan alto, que las autoridades marcan de cerca sus movimientos. Esto se ha visto en los últimos días con la investigación sobre los mecanismos de fijación de precios en el mercado de libros electrónicos.

Lo normal sería que el viento vuelva a soplar a favor, si los resultados fueran tan buenos como dicen. Incluso pueden registrarse más subidones con la aparición de nuevos productos en los próximos meses. Pero el episodio habrá dejado un poco de preocupación entre quienes piensan que Apple ha acumulado demasiado poder: ha llegado a representar el 4% del índice S&P y el 18% del Nasdaq 100. Desde 1990, sólo cuatro compañías han estado en esa situación, y a las dos les ha durado poco: Microsoft (enero 1999) y Cisco (marzo de 2000).

Juego de tronos: Larry contra Larry

23/04/2012

Las primeras sesiones del juicio promovido por Oracle contra Google se han empezado al más alto nivel de representación posible, los fundadores de ambas compañías: Larry Ellison por la demandante y Larry Page por la demandada. Los actores secundarios – pero fundamentales en la trama – comparecerán en días sucesivos. El procedimiento judicial se inició en agosto de 2010, cuando Oracle denunció a Google por infracción de su copyright y uso no autorizado de patentes [aspectos que serán tratados por separado] en relación con el entorno de programación Java, que es propiedad de la primera desde que compró Sun en 2009. Los intentos previos del juez por inducir un acuerdo han fracasado. Leer más

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21/04/2012

Se ha cerrado una semana rica en noticias, en la que muchos grandes del sector han presentado sus resultados trimestrales. Como muestra, tres botones, tres que antaño fueron más que amigos.

Microsoft. En su tercer trimestre fiscal, ingresó 17.400 millones, con beneficios de 5.100 millones [el año pasado fueron 16.400 y 5.200 millones, respectivamente]. Ha superado las previsiones de Wall Street, y su cotización no está lejos del tope de los últimos cinco años. Puede pensarse que la proximidad de Windows 8 tiene mucho que ver, pero de momento lo más convincente es la fortaleza de las ventas de Windows 7 .

Intel. Presentó números razonables, ligeramente superiores a los cálculos de los analistas, pero no impresiona del todo a los inversores. Su entrada, esta semana, en los procesadores para móviles, es una buena noticia …tardía, con muchos interrogantes. Como los que acompañan el cambio en la relación entre Intel y Windows 8, con la llegada de otra arquitectura. Un contrapunto interesante para el observador, pero no necesariamente para los inversores.

IBM. El primer trimestre dirigido por la nueva CEO, Virginia Rometty, ha sido bueno en términos generales, pero siempre se pueden encontrar pegas: las ventas de hardware cayeron un 7%, las de servicios – el 57% de los ingresos totales – subieron sólo el 1% (aunque con un 11% de ascenso en los beneficios) y las de software han sido sólidas. La estrategia hacia 2015 confirma su paso.

20Abri

20/04/2012

El protagonista de mi post de hoy se llama Martín Casado. Hay videos suyos en YouTube, pero quien busque su nombre en las hemerotecas de la prensa española, sólo encontrará unas pocas líneas, en las que se insiste en destacar su condición de murciano. Por lo que parece, los otros méritos del personaje son secundarios (se nota que no se dedica a las redes sociales o cosas por el estilo, tan mediáticas). He visto un un titular muy expresivo: “Un murciano revoluciona el Silicon Valley”. La verdad es que el lugar de nacimiento de Casado no ha influído para nada en su trayectoria, ni se puede afirmar que su talento sea el fruto de la universidad española.

A finales de marzo, con un grupo de periodistas europeos con los que suelo compartir viajes a Estados Unidos, pasé una mañana en la sede de la empresa fundada por Martín Casado, Nicira Networks, en Palo Alto; de ella me ocupo en el post de hoy. Lo que me importa destacar en este comentario es que el interés de la visita no estuvo en la emigración de la familia Casado (cuando Martín tenía dos años, creo) sino en cómo una investigación académica en Stanford ha originado una tecnología revolucionaria y cómo de ella ha nacido una empresa capaz de hacer cosquillas a un gigante de la industria como Cisco. Que, por cierto, ha decidido dedicar 100 millones de dólares para hacer frente al desafío.

Sinceramente, si esta historia edificante nos enseña algo, no es precisamente un motivo de exaltación patriótica. Tampoco es como para recurrir al tópico de que nadie es profeta en su tierra (sic). Lo ha dicho con mucha gracia Scott Shenker, su antiguo profesor y hoy socio: “Martin is a f****** amazing guy”.


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