Cibercrimen cosecha del 2012 (1)

8/05/2013

Normalmente, la intención de los estudios sobre seguridad informática es más bien la de hacer de punta de lanza del marketing de tal o cual producto antimalware, en lugar de servir como análisis crítico de la situación. Una excepción a la regla – aunque no la única – es, por su alcance y exhaustividad, el Internet Security Threat Report (ISTR), que ya va por la 18ª. edición. Su responsable es la compañía Symantec, líder del sector, que presenta una masa de información recogida automáticamente por su sistema de sensores en 157 países. Algunas conclusiones abundan en asuntos y tendencias ya conocidos, pero en los últimos años ha adquirido relevancia un aspecto, el espionaje corporativo. Leer más

7May

7/05/2013

El Reino Unido, donde empezó la liberalización de las telecomunicaciones en Europa, está dando un giro sorprendente, aunque no inesperado, hacia la consolidación entre operadores. El último síntoma es este: BT, el antaño incumbente British Telecom, ha cerrado un acuerdo con O2, su hijo pródigo, segregado en 2001 y hoy propiedad de Telefónica. Puede que sea un ejercicio de otras noticias que llegarán, y sería un error no prestarle atención pensando que se trata de algo estrictamente británico.

El acuerdo, con diez años de vigencia, implica que BT y O2 compartirán la red de cuarta generación que se desarrollará sobre las licencias de espectro LTE adquiridas por BT en una subasta en la que pujó agresivamente, mientras la filial de Telefónica mantenía una actitud cautelosa. Como resultado, BT se adjudicó 30 MHz en la banda de 2,6, la más valiosa, mientras O2 se conformaba con 20 MHz en la de 800 y nada de nada en la de 2,6. Ya entonces se especuló que algo raro pasaba para que BT pagara 200 millones de libras por frecuencias que no necesita para su limitado negocio móvil. Al leer los estereotipados comunicados de prensa – que ni siquiera mencionan la palabra espectro – uno se entera de que la rama mayorista de BT pondrá a disposición de O2 la infraestructura necesaria para ofrecer a sus clientes una nueva experiencia, etcétera.

El trasfondo es la previsión de que el tráfico de datos móviles en Reino Unido se multiplicará por cuatro antes de 2016, y BT cuenta con la mejor tajada de LTE y con una densa red wifi complementaria. El operador EE (sociedad de Orange y T-Mobile) ha salido de sus penurias gracias a que ha podido explotar antes que sus rivales una primera franja de espectro 4G, mientras Vodafone y O2, además de protestar, se dedicaban a buscar alternativas. Una de ellas, la integración de sus estaciones base, que habrá que ver en qué queda tras esta última peripecia.

Hay una rica historia detrás de la noticia. BT segregó su red móvil en 1985 bajo la marca Cellnet, que se transformaría en O2 y, en 2005, sería adquirida por Telefónica por 18.000 millones de libras. En tal contexto, BT cerró un acuerdo con Vodafone para usar la red de esta en la prestación de servicios móviles a sus clientes corporativos; pero las cosas se torcieron cuando, el año pasado, Vodafone adquirió Cable & Wireless para prestar servicios de banda ancha fija a empresas, en abierta competencia con BT. Esta trayectoria ha ayudado a que BT y O2 vuelvan a abrazarse después de tantos años y quizá podrían plantearse otras iniciativas en común, por ejemplo en el negocio de la televisión de pago, en el país que tiene el mercado más valioso de Europa, pero en el que hay overbooking de oferta.

HTML5: debate, punto y seguido

7/05/2013

Mucho se ha discutido sobre HTML5 como alternativa a las aplicaciones nativas. El debate sigue abierto, pero no habrá vencedor; para 2016, Gartner prevé que más de un 50% de las aplicaciones móviles se desarrollarán con un modelo híbrido, combinando esta tecnología con código nativo. Suele hacerse hincapié en la vertiente técnica con el objetivo de justificar la lentitud en su adopción, pero HTML5 sigue despertando pasiones y rechazo a partes iguales. Sus perspectivas están, en realidad, supeditadas a un tira y afloja entre los que se beneficiarían con una implantación más audaz – las operadoras, por ejemplo – y las compañías que se resisten por su propio interés.

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6May

6/05/2013

El segmento de los servidores es uno de los más agitados de la industria en estos tiempos. Un movimiento altamente llamativo es la decisión de HP de consolidar sus familias ProLiant, Integrity, BladeSystem y los nuevos Moonshot bajo una misma organización, llamada Servers Division, dentro del Enterprise Group. Estratégicamente, encaja en la política marcada por Meg Whitman de concentrar las unidades de negocio en grandes bloques, algo que complace a los inversores, a juzgar por la evolución bursátil. Tácticamente, parece estar inducida por la oportunidad de ganar terreno ante la incertidumbre que rodea a IBM y Dell, sus principales adversarios.

Si esta división hubiera existido como tal el pasado año fiscal, su aportación a las cuentas de HP habría sumado 14.000 millones de dólares. Las adversas consecuencias de la disputa legal con Oracle, y el retroceso en el mercado de máquinas x86 no obstan para que HP sea el primero de la tabla del mercado de servidores, por unidades, y que su posición incluso podría mejorar, dependiendo de lo que pase con IBM.

De momento, parece que se han roto las negociaciones – no reconocidas oficialmente – por las que Lenovo compraría el negocio de servidores x86 de IBM. Si este fuera el desenlace, IBM habría quedado en una posición desairada, con todos sabiendo que quiere vender pero no lo ha conseguido. El ranking del primer trimestre no refleja esta hipótesis – aunque IBM ha vuelto a caer en esa categoría – pero los ejecutivos de HP creen que pueden sacar tajada del desconcierto que puedan sentir los clientes de su competidor.

Distinto, muy distinto, es el caso de Dell. La compañía está en una fase delicada de su ´privatización´: la transacción propuesta por Michael Dell no está cerrada, pero mientras tanto tiene que dar la cara en bolsa por la evolución de sus ventas, y tranquilizar al canal acerca de la continuidad. Ocurre que, precisamente en los servidores, Dell ha encontrado un argumento de marketing precioso en estas circunstancias: Gartner e IDC conciden en que ha avanzado porcentualmente durante el primer trimestre, recortando la distancia que la separa de HP, líder del mercado.

Esta no ha tardado en reaccionar, recordando que «un trimestre no hace tendencia». En su auxilio ha acudido IDC: la consultora ha confirmado que HP ha encabezado el ranking de venta de servidores durante 68 trimestres consecutivos. Lo que impide ratificar que este mercado se encuentra en medio de una transición – la propia HP ha sido uno de los primeros fabricantes que la ha visto venir – que puede dar más de un vuelco inesperado.

¿Es inalcanzable la nube de Amazon?

6/05/2013

Es fácil ver que los servicios cloud, en su variante IaaS (infraestructura como servicio) han desencadenado una guerra de precios entre Amazon y Microsoft, a la que posiblemente se sumará Google. Desde su lanzamiento hace seis años, Amazon Web Services ha corregido a la baja sus precios 27 veces, según su fundador, Jeff Bezos. Microsoft ha presentado descuentos de entre el 21% y el 33% en las tarifas de los servicios básicos de Azure, avisando que igualará cualquier rebaja que haga AWS, para no dejar que su rival se le escape por esa vía. La cuota de AWS en este mercado se estima en el 71% y la de Azure en un 20%. Como suele suceder, la guerra de precios conlleva una guerra de palabras. Leer más

3May

3/05/2013

Se acabaron las conjeturas. Al final, el elegido no ha sido un outsider ni habrá retorno del hijo pródigo; el nuevo CEO de Intel será Brian Krzanich (52), un veterano que ha pasado la integridad de su carrera dentro de la compañía, a la que ingresó en 1982, nada más acabar sus estudios. En 31 años habrá hecho de casi todo, pero su curriculum sugiere que no es un visionario ni un hombre de marketing, sino un consumado especialista en hacer que el proceso de fabricación funcione. Es un mérito enorme, dadas las circunstancias: Intel no puede permitirse el confiar en un crecimiento lineal sobre los mismos supuestos que ha seguido durante décadas. El mercado está dando un vuelco, o varios, y la compañía da la sensación de haber perdido fuelle. Por eso, dicen, se va Paul Otellini, su antecesor

Otellini se retira anticipadamente con el mal sabor de un decepcionante primer trimestre, en el que tanto los ingresos como los beneficios han bajado. La mitad de los 2.000 millones de beneficios ha sido destinada a dividendo y a recomprar acciones para sostener la cotización. Al margen de las finanzas, Kraznich heredará de Otellini tres problemas pendientes: 1) ganar una posición competitiva, que nunca tuvo, en el floreciente negocio de los procesadores para móviles; 2) contrarrestar – se supone que con la ayuda de Microsoft – el retroceso del mercado de PC; y 3) reaccionar ante el cambio drástico en el diseño de los servidores, para preservar su papel en los centros de datos, que es la llave de su beneficio.

En todos estos terrenos, Intel disfruta de un rasgo exclusivo: es el único fabricante de chips que tiene integradas todas las fases de producción, mientras el resto de la industria se ha decantado unánimemente [con la excepción parcial de Samsung] por el modelo fabless, en el que ´fabricantes´ como Qualcomm, Nvidia y otros, se reservan el diseño de sus procesadores, generalmente siguiendo la arquitectura por la que pagan licencia a la británica ARM, y dejan la verdadera fabricación en manos de foundries especializadas. Varias veces se ha dicho que Intel estaría dispuesta a competir con estas y poner su enorme capacidad fabril al servicio de terceros. Se comenta que el primer cliente de un contrato de fabricación podría ser Cisco.

Entre esos terceros habría uno que puede ser relevante para su estrategia, y se llama Apple. Nunca le ha gustado tener que comprar chips ajenos, y si bien tiene capacidad de diseño, su volumen no es suficiente para abordar la fabricación. Tal vez Intel sería un socio industrial más fiable que TSMC.

Estrechar lazos con Apple es un anhelo que Otellini consiguió sólo a medias. Será casualidad, pero coincidiendo con el anuncio de la elección de Krzanich, Intel ha presentado la cuarta generación de su familia Core – hasta ahora conocida por el apodo Haswell – con una impresionante performance de integración gráfica. Por el momento, baste citar la predicción de que estos procesadores equiparán los nuevos Macbook Pro y Macbook Air, que Apple anunciará probablemente en junio.

Huawei: que por ambición no quede

3/05/2013

Así, a bote pronto, la frase resulta chocante: «el mercado de Estados Unidos ha dejado de interesarnos» [Eric Xu, miembro del comité ejecutivo de Huawei. Una vez matizada, la frase se queda así: «vemos muy difícil que el mercado de Estados Unidos sea una fuente de ingresos primarios» [Roland Sladek, director de comunicación de Huawei]. En las dos versiones, fue pronunciada durante la conferencia de analistas que la empresa convocó en su sede de Shenzhen. Entresacando, el matiz parece estar en que Xu se refería al negocio de infraestructuras para operadores, sin que ello implique abandonar un país en el que ha invertido mucho pero que últimamente le resulta hostil. Sladek hablaba de redes. Leer más

2May

2/05/2013

Se acabaron las conjeturas. Al final, el elegido no ha sido un outsider ni habrá retorno del hijo pródigo; el nuevo CEO de Intel será Brian Krzanich (52), un veterano que ha pasado la integridad de su carrera dentro de la compañía, a la que ingresó en 1982, nada más acabar sus estudios. En 31 años habrá hecho de casi todo, pero su curriculum sugiere que no es un visionario ni un hombre de marketing, sino un consumado especialista en hacer que el proceso de fabricación funcione. Es un mérito enorme, dadas las circunstancias: Intel no puede permitirse el confiar en un crecimiento lineal sobre los mismos supuestos que ha seguido durante décadas. El mercado está dando un vuelco, o varios, y la compañía da la sensación de haber perdido fuelle. Por eso, dicen, se va Paul Otellini, su antecesor.

Otellini se retira anticipadamente con el mal sabor de un decepcionante primer trimestre, en el que tanto los ingresos como los beneficios han bajado. La mitad de los 2.000 millones de beneficios ha sido destinada a dividendo y a recomprar acciones para sostener la cotización. Al margen de las finanzas, Kraznich heredará de Otellini tres problemas pendientes: 1) ganar una posición competitiva, que nunca tuvo, en el floreciente negocio de los procesadores para móviles; 2) contrarrestar – se supone que con la ayuda de Microsoft – el retroceso del mercado de PC; y 3) reaccionar ante el cambio drástico en el diseño de los servidores, para preservar su papel en los centros de datos, que es la llave de su beneficio.

En todos estos terrenos, Intel disfruta de un rasgo exclusivo: es el único fabricante de chips que tiene integradas todas las fases de producción, mientras el resto de la industria se ha decantado unánimemente [con la excepción parcial de Samsung] por el modelo fabless, en el que ´fabricantes´ como Qualcomm, Nvidia y otros, se reservan el diseño de sus procesadores, generalmente siguiendo la arquitectura por la que pagan licencia a la británica ARM, y dejan la verdadera fabricación en manos de foundries especializadas. Varias veces se ha dicho que Intel estaría dispuesta a competir con estas y poner su enorme capacidad fabril al servicio de terceros. Se comenta que el primer cliente de un contrato de fabricación podría ser Cisco.

Entre esos terceros habría uno que puede ser relevante para su estrategia, y se llama Apple. Nunca le ha gustado tener que comprar chips ajenos, y si bien tiene capacidad de diseño, su volumen no es suficiente para abordar la fabricación. Tal vez Intel sería un socio industrial más fiable que TSMC.

Estrechar lazos con Apple es un anhelo que Otellini consiguió sólo a medias. Será casualidad, pero coincidiendo con el anuncio de la elección de Krzanich, Intel ha presentado la cuarta generación de su familia Core – hasta ahora conocida por el apodo Haswell – con una impresionante performance de integración gráfica. Por el momento, baste citar la predicción de que estos procesadores equiparán los nuevos Macbook Pro y Macbook Air, que Apple anunciará probablemente en junio.

29Abr

29/04/2013

Me han pedido que explique mejor por qué Apple, pese a disponer de una tesorería de activos líquidos por valor de 145.000 millones de dólares [en bancos o en títulos realizables de inmediato] ha decidido emitir bonos de deuda, que un titular ingenioso ha bautizado como iBonds. Como he dicho, no es un caso excepcional. Y como no soy experto en ingeniería fiscal, recurro a fuentes externas, que confirman lo dicho: la clave está en que endeudarse es barato, en todo caso mucho más barato que tributar por la repatriación del dinero radicado fuera de Estados Unidos.

Supongamos que Apple decide repatriar 30.000 millones, pagando al fisco una tasa del 26%: recuperaría unos 22.000 millones con los que comprar acciones propias. Ahora supongamos que las adquiere a 440 dólares por acción (una prima razonable sobre la cotización actual), lo que le permitiría absorber un 5% aproximadamente para su autocartera. Si, en cambio, tomara prestados 30.000 millones, recompraría el 7%. Ahora bien, gracias a la excelente calificación que merecen sus bonos, pagaría un tipo de interés de entre el 2,5% y el 3%, y además podría desgravar parcialmente esos intereses. El fruto previsible de la maniobra sería un alza de las acciones. Negocio redondo. Porque el dinero que se queda fuera sigue generando intereses que engordan el tesoro.

Pero Apple no es una empresa financiera, advierte Nacho G: ¿qué sentido tiene esta maniobra? Dos en uno: remunerar a sus accionistas y devolver a la acción el brillo que ha perdido en los últimos meses. Según el programa de buyback anunciado, entre agosto de 2012 y diciembre de 2015, la compañía habrá recomprado unos 60.000 millones de dólares en acciones ordinarias, valor que sumado al incremento ya aprobado del dividendo, completaría los 100.000 millones que Tim Cook ha prometido devolver a los inversores antes de finales del 2015.

Mientras tanto, Apple seguirá generando cash – es verosímil que dos tercios se queden fuera de Estados Unidos, pero esa es otra historia – con lo que podría dedicar tan ingente cantidad de dinero a comprar empresas o invertirla en desarrollar nuevos productos que le ayuden a compensar la erosión de márgenes que inexorablemente sufrirán los actuales. A partir de aquí, la interpretación es libre: Nacho opina que si Apple tiene que recurrir a trucos financieros para sostener el valor de sus acciones es porque a) sabe que no volverán a trepar hasta los niveles que alcanzaron el año pasado, y b) premiar con dinero a los accionistas es una manera de decirles que se ha quedado corta de ideas innovadoras. En las dos hipótesis, que son exclusivamente suyas, el lector lamenta, que Apple se convierta en «una empresa como las demás».


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