En junio, durante la conferencia Discover en Las Vegas, el CEO de HPE, Antonio Neri abrió la primera jornada con una advertencia sobre los factores de riesgo que introduce el auge de la inteligencia artificial, enfatizando dos: la computación ha alcanzado una dimensión crítica y la energía ensombrece su expansión. Añadió – secundado a su turno por Rami Rahim, presidente de la división HPE Networking – que la conectividad puede convertirse en un cuello de botella. No se trataba de alarmar sino de concienciar a la audiencia – y a los inversores – del efecto multiplicador de las redes . Con este aviso a navegantes: “la innovación en IA solo puede avanzar tan rápido como lo permita la red”.

Rami Rahim
El antiguo CEO de Juniper Networks, artífice junto a Neri de la fusión de esta con HPE, subrayó que en la construcción de centros de datos para IA, únicamente se destina entre el 10% y el 15% de los costes a las redes, en agudo contraste con la inversión en chips aceleradores GPU que se llevan el primer plano en las noticias . No obstante, apuntó, el rendimiento de estas GPU puede verse reducido a la mitad si no se cuida debidamente su conectividad.
Básicamente, la IA ha cambiado el modo en que operan las redes, vino a decir, encaminándolas hacia lo que HPE llama las redes autónomas. Al mismo tiempo, ha redefinido lo que se puede esperar de la red. Desde este punto de vista, la tendencia hacia la empresa agéntica – he ahí el mantra del momento – va más allá de una nueva curva de adopción de la IA: condiciona el gasto en tecnología y hasta la solidez de la arquitectura diseñada. Porque – remató su alegato – si se descuida el papel de las redes, pueden irse al traste muchos proyectos relacionados con la IA.
Prácticamente en un año, HPE ha sido capaz de digerir la adquisición de Juniper, tanto tecnológica como orgánicamente con cerca de 10.000 nuevos empleados y unificando las fuerzas de venta. El resultado parece muy positivo y con buena nota en cuanto a la explotación de sinergias entre las dos compañías. Ahora, dado el papel de la red en el campo de batalla de la IA, toca comprobar cuán sólidas son las sinergias con el resto de la oferta de HPE, especialmente en el entorno cloud. Neri está confiado en su existencia y ya las está exprimiendo, como muestran los últimos resultados trimestrales.
Desde luego, requiere tener su expresión en un catálogo renovado. Una de las expectativas ante el Discover de este año era, precisamente, exponer las capacidades del motor de red autónomo Mist AI (de JuniperI) combinado con Aruba Central (de HPE), a la hora de identificar y resolver problemas proactivamente. Este anuncio llega tan sólo once meses después de cerrarse la sufrida adquisición de Juniper por 13.400 millones de dólares, que marca un hito para HPE. No el único, porque al dar estos pasos, la compañía quiere asegurarse de que ningún cliente se quedará atrás, consigna en la que tanto han insistido Neri y Rahim durante meses. De modo que en ambas plataformas podrán valer recíprocamente las prestaciones, sin distinción de cuál de ellas se usara originalmente; el resultado será la autonomía de la red, objetivo de la fusión.
Asimismo, HPE está incorporando capacidades de conmutación Aruba CX a la plataforma Mist con el soporte de Marvis AI para la resolución proactiva de los problemas y operaciones de interruptores CX. De este modo, los de HPE que se gestionaban a través de Aruba Central, ahora también se gestionan mediante Mist, lo que se traduce en que un cliente CX pueda elegir la plataforma gestionada que quiera o que un cliente de Mist pueda escoger una plataforma EX o CX. Incluso sin comprender los detalles técnicos, queda transparentemente clara la intención de la maniobra.
Los beneficios de la red autónoma también alcanzan a HPE GreenLake y a HPE Compute Ops Management: Rahim subrayó la integración de redes para centros de datos de HPE Juniper en la plataforma GreenLake de la compañía, para unificar la experiencia operativa entre dominios en computación, almacenamiento y redes.
Otra consecuencia de la fusión es que Mist Networking Data Center Assurance ya está integrado en HPE Compute Ops Management, de modo que los servidores y la estructuras de red no se gestionan por separado. La compañía está integrando el portafolio de redes de HPE Juniper en diseños validados por HPE AI Factory. Así, los switches 5230, 5240 y 5250 de la serie QFX son compatibles con las redes autónomas.
Una de las grandes innovaciones expuestas en Discover es la incorporación del análisis de causas raíz (RCA, por sus siglas en inglés) basado en IA, con el que es posible diagnosticar rápidamente y corregir proactivamente posibles problemas de red en los centros de datos. Rahim aseguró que la resolución de estas incidencias puede bajar de horas o incluso días a apenas unos minutos. Para ello se combinan telemetría, flujos de aplicaciones, contexto operativo y conocimiento histórico. Rahim aseveró que las redes autónomas de HPE ya son capaces de autodiagnosticarse y de resolver más del 80% de sus incidencias .
Al abordar la dinámica del marketing, los portavoces presumieron de que HPE es el único proveedor que realmente tiene capacidad de detectar proactivamente los problemas de red y solucionarlos sin intervención humana. Con el no pequeño argumento de que habría aventajando a Cisco, según ellos. Ha sido, en primer lugar, gracias a los agentes autónomos que reparan la red de manera no atendida; en segundo, por los microservicios que proporciona el motor de IA Marvis en cables, wireless, centros de datos, enrutamiento y seguridad.
El tercer pilar es la seguridad integrada, tanto con el sistema operativo Junos, que funciona en los routers, cortafuegos y switches, como dos anuncios reservados para Discover: SASE Orchestrator y la nueva plataforma Secure Access Service Edge (SASE) con capacidades de IA nativas, diseñada para facilitar la convergencia de redes y seguridad con un enfoque Zero Trust.
Esta nueva plataforma unificada de SASE y SD-WAN está construida sobre HPE Networking EdgeConnect. A finales del corriente año, ya estará disponible HPE SASE Orchestrator, que posibilita esta convergencia a través de una única consola de gestión nativa de IA. La idea es que se puedan realizar juntos los despliegues de políticas de seguridad o de red, alimentándose mutuamente.
Frente a ofertas consolidadas de rivales como Cisco Systems, HPE sugiere que su planteamiento en seguridad transciende al abanico de productos, adoptando un enfoque de seguridad fluida y automática (sic), que requiere una integración en la que se sigue trabajando, en palabras de Rahim. Reconoció, empero, que una de las integraciones que podría llevar algo más de tiempo es la óptica integrada (CPO), en la que Juniper llevaba camino recorrido antes de recibir la oferta de HPE.
Retomando las reflexiones iniciales de Neri, “para ganar en esta era de la IA, lo que se necesita es tener una red construida para todo el ciclo de vida de la IA, desde el entrenamiento en el núcleo hasta la inferencia en el borde. Así las cosas, HPE en su perfil actual se presenta como primer proveedor en lanzar un switch a escala Ethernet para la plataforma AMD Helios. Se trata del QFX5250, refrigerado por líquido directo y capaz de conectar 72 GPUs en un solo rack, entregando 260 Tbps de ancho de banda agregado. Gracias al soporte estándar para Ethernet SONIC OS y a la automatización de Juniper AI, la latencia es mínima, circunstancia que Neri no olvidó destacar: cuando se operan cientos de miles de GPUs durante semanas, dijo, un pequeño retraso se traduce en mucho tiempo y dinero.
Otro asunto que surgió durante esta jornada fue la recurrente rivalidad entre Ethernet e Infiniband. Jeff Aaron, vicepresidente de marketing de productos y soluciones para redes, fue tajante: Ethernet gana siempre a Infiniband con sus métricas de coste, interoperabilidad y ritmo de innovación, así como gracias a que, puntualizó, no hay bloqueo de proveedores. Según Aaron, Infiniband ha sido una gran solución a corto plazo, pero ha quedado rezagada ante el mayor rendimiento alcanzado por Ethernet.
Más novedades en este capítulo de Discover: otro modelo de switch, el QFX5140 da respuesta a necesidades de la inferencia, al estar diseñado específicamente para despliegues de IA distribuida en los que es preciso alojar cargas de IA más cerca de donde es necesaria la inferencia para obtener respuestas más rápidas. Si lo que se busca es aumentar el rendimiento, este modelo es capaz de ofrecer una conmutación de hasta 16 Tbps, conectando GPU e infraestructura de inferencia con el balanceo de carga optimizado por IA y control de congestión de extremo a extremo.
En el caso de los routers, la familia HPE Juniper PTX está diseñada para transportar un volumen masivo de tráfico y enfocada a conectar la infraestructura de IA con el blindaje de un cortafuegos de la gama HPE SRX como el 4700, calificado como firewall cuántico, de hasta 1,4 Tbps de rendimiento de seguridad en una sola unidad de rack para no ralentizar las cargas de trabajo de aplicaciones e IA.
En Las Vegas se hizo patente el esfuerzo de HPE por ofrecer una solución de infraestructura de datacenter verdaderamente integrada con sus redes, con la que posibilitar despliegues más rápidos y operaciones optimizadas. Prueba de ello es HPE AI Grid with Nvidia, solución dirigida a proveedores de servicios, que combina computación acelerada de Nvidia y redes de IA: Spectrum-X, ConnectX y BlueField con servidores ProLiant y seguridad de router Juniper con orquestación unificada. Sobresale también la integración de las capacidades de gestión con OpsRamp, su plataforma híbrida de observabilidad cloud, así como la gestión de operaciones de computación. En esta línea, la compañía también ha integrado su plataforma de gestión para la virtualización en contenedores Morpheus. Será materia para otra crónica otro día.