26/05/2026

¿Seguirán las CPU el camino de las memorias?

En principio, la escasez de componentes provocada por la inversión en   nuevos centros de datos se circunscribía a las memorias, que en el último trimestre han vuelto a duplicar su precio por la insuficiencia de oferta. Entretanto, la inferencia y la agéntica han restaurado el  protagonismo de las CPU – la unidad de proceso en los ordenadores – candidatas a otro estrangulamiento de la cadena industrial. Intel y AMD, desbordadas por el ímpetu de Nvidia y sus GPU, han aprovechado el tirón para subir de precio sus procesadores fabricados siguiendo la arquitectura x86. Toda la industria se ha puesto a calcular sus costes y los clientes cuánto van a tener que pagar.

Li-Bu Tan

Especialmente favorecida por este ambiente, Samsung no sólo vende a mayor precio todas las memorias que consigue producir , sino que vuelve a recibir encargos de fabricación de chips para terceros, en particular de Nvidia, que no quiere quedarse al margen de la demanda de CPU, unos chips que nunca le interesaron.

Es imposible no hablar de Nvidia. Ha vuelto a anunciar unos beneficios trimestrales de récord, pero los inversores no se han inmutado, quizá convencidos de que, habiendo pasado los 5 millones de capitulación bursátil, la compañía moderará su velocidad de crecimiento y la acción se estabilizará. A saber. Además, toman nota del despertar de un contexto diferente: los hyperscalers diseñan sus propios chips para IA y el mercado chino empieza a cerrarse para sus productos.

Todo es tan vertiginoso que una compañía – Intel – a la que se había dado por agonizante hace apenas medio año h ha duplicado con creces su cotización y hasta puede jactarse de un futuro brillante. Su CEO actual, Li-Bu Tan, ha sacado pecho para anunciar que la tecnología de proceso 18A ha reducido drásticamente los errores que lastraron durante años su salida al mercado y se llevaron por delante a su antecesor, Pat Gelsinger .

Sin ser tan dramática, ni mucho menos, la situación de AMD resultaba incómoda. La compañía ha diseñado chips para IA competitivos, sin hacer mella en la armadura de Nvidia. Hasta que la inferencia sacudió la demanda y ahora está muy ocupada vendiendo CPU para servidores IA a muy buen precio, tal como lo hace su competidor Intel.

Lisa Su, la CEO de AMD, ha reconocido al reseñar sus resultados que el motivo principal de un buen trimestre reposa en la IA  : “cada proveedor en la nube amplía su huella Epyc [marca de sus procesadores] para dar soporte a una amplia gama de cargas de trabajo que tienen como rasgo común la IA, desde la computación de propósito general y el proceso de datos a los nodos de cabecera para aceleradores y las aplicaciones agénticas emergentes”. Por nodos de cabecera se refería Su a los clústeres especializados que, en un centro de datos, son responsables de la gestión de recursos para optimizarlos.

Como ya había hecho el CEO de Intel en su conversación con los analistas, unos días antes, la importancia de las CPU vuelve al primer plano porque la IA agéntica incrementa la necesidad de poner más computación clásica en los servidores dedicados a la IA: “sus cargas de trabajo requieren un proceso adicional mediante una o más CPU para la orquestación, el movimiento de datos y la ejecución en paralelo […] aparte de servir como nodos de cabecera para las unidades gráficas (GPU) y los aceleradores”. Como resultado – remató Su el discurso – “estamos viendo una demanda alta de CPU a corto plazo y una implicación más profunda de los clientes al planificar capacidades a largo plazo con nuestros productos”.

Véanse las cifras. El mercado total de CPU para servidores alcanzaría los 120.000 millones de dólares en 2030, según la CEO de AMD, pero la  banca de inversión UBS elevó esa proyección a 170.000 millones. En noviembre, el consenso entre los analistas apuntaba un crecimiento del 18% anual en los siguientes tres a cinco años, pero ahora se habla del doble, 35%.

Preguntada acerca de si esta demanda adicional canibalizaría o complementaría el mercado de GPU, la CEO de AMD afirmó sin rodeos que “la demanda de CPU es aditiva” para el mercado de GPU, en el que también intenta competir. Añadió otra previsión: si la IA agéntica sigue como hasta ahora, “la demanda de CPU para servidores podría superar la de GPU”.

La clave estaría en lo que, desde fuera, puede parecer un detalle nimio: la proporción entre GPU y CPU en un servidor de IA. Llegó rápidamente a ser de 1:4, e incluso 1:8, pero para AMD no hay fórmula que sea a la vez predecible y precisa, salvo la siguiente:  el porcentaje de CPU por cada gigavatio (GW) de capacidad de proceso seguirá aumentando.

Esto es lo que los creadores de mensajes marquetineros han empezado a nombrar como superciclo (hasta lo escriben con mayúscula). Antes fue el de las memorias, ahora es el de las CPU. Sus beneficiarios no serán únicamente Intel y AMD, dominadores durante décadas con su arquitectura x86; desde hace tiempo otras compañías presentan diseños propios, especializados en el aumento de prestaciones de servidores para amoldarse a la IA y basados en una arquitectura rival, Arm  , cuya primera virtud es el menor consumo de energía. Entre estos postulantes se encuentran Qualcomm, Samsung (en este caso por encargo expreso de Nvidia) o la propia Arm, que se propone hacer chips bajo su marca con la tecnología que hasta ahora sólo licenciaba a terceros.

Durante décadas, Intel fue el gran suministrador de procesadores para servidores, conocidos por la marca Xeon en la gama alta. De hecho, eran la mayor fuente de beneficio de la compañía porque sus márgenes y el precio unitario eran superiores al de los procesadores para PC de sobremesa o portátiles.El auge de las GPU, Nvidia mediante, marcó el declive de la compañía, aunque otro factor de peso fuera el retraso en la evolución de su tecnología de proceso. Hasta el punto de que AMD, tras pasar años en segundo plano, pasó a comandar los tres mercados para procesadores.

Li-Bu Tan ha abandonado su aparente modestia inicial y  ahora presume de haber optimizado el proceso 18A. Los chips fabricados con esta tecnología fueron anunciados a finales del año pasado, pero realmente no se empezaron a producir en cantidades apreciables hasta semanas recientes. Felizmente, el despegue ha coincidido con un refuerzo de la demanda de CPU para servidores, disparando los ingresos de Intel, hasta entonces modestos. Consecuencia: la cotización aumentó un 29% en treinta días y se multiplicó por más de cinco veces en doce meses.

El medio japonés Nikkei – propietario del Financial Times – dice saber que Intel está primando el suministro de CPU para servidores IA fabricados con su tecnología puntera 18A y relegando los procesadores para PC, cuya tecnología se ha quedado anclada sin mayores cambios, que el mercado tampoco le exige  .

Esto en cuanto a Intel, porque, mientras tanto, AMD ha mejorado el diseño de sus chips para servidores y su tecnología de proceso (en este caso de TSMC) con lo que es posible vaticinar que en los próximos meses elevará sustancialmente la oferta de CPU para servidores, con lo que la escasez reciente habría sido pasajera.

Suponiendo que todo siga más o menos como está, Intel y AMD van a disfrutar de crecimiento en sus facturaciones y sus beneficios durante varios trimestres. Hacia finales de año o en la primavera del próximo los ordenadores portátiles van a contar con unos procesadores fabricados con la última tecnología de proceso. Una indicación de esta confusa situación se extrae del fantástico rumor según el cual Intel y Apple estarían negociando para que la primera vuelva a equipar los Mac.

En fin, todo indica que Intel empieza a salir del pozo y esto es algo digno de celebración. Donde no hay alivio a la vista es en la escasez de memorias, tanto del tipo DRAM como NAND flash. Días atrás, un alto directivo de Samsung alertaba de que el superciclo de las memorias – aumento de precio consecutivo al aumento de la demanda – podría ver su final hacia 2028, gracias a que los fabricantes chinos de memorias son cada vez más competitivos.

El directivo, Kyung Kye-hyun, quien lideró el negocio de semiconductores de Samsung entre 2021 y 2024, ahora encabeza la unidad de planificación de futuros negocios de la compañía. Según él, la expansión de la capacidad productiva china en semiconductores avanzados es la principal amenaza para los fabricantes coreanos. Las compañías chinas ya habrían capturado el 20% del mercado NAND y  su cuota de las DRAM podría superar el 10% gracias a una compañía, Chang Xin Memory Technologies (CXMT). Este y otros fabricantes chinos planean incrementar su capacidad de fabricar obleas de memorias en 300.000 unidades en los próximos tres años, lo que les permitiría captar entre el 12% y el 13% del mercado global.

A mediados de mayo, CXMT informó que su facturación del primer trimestre ha sido de 50.800 millones de yuanes (7.400 millones de dólares), siete veces más que en el mismo período del año anterior; para la primera mitad de 2026 prevé alcanzar entre 110.009 y 120.000 millones de yuanes, gracias al aumento de precios de las memorias DRAM. Si CXMT o su compatriota Yangtze Memory Technokogies logran incrementar su producción de los próximos dos años, la posición china se verá muy fortalecida.

El negocio de las memorias, es bien sabido, es altamente ciclico, con inversiones gigantescas que tardan años en materializarse, por lo que es siempre difícil ajustar la oferta con la demanda. Durante todo 2026 y gran parte del 2027, habrá escasez de todo tipo de memorias y sus precios serán abultados, hasta que empiecen a bajar a partir del 2028, pero de ninguna manera antes.

 


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