publicidad
  9/02/2026

IBM exprime su software y compra Confluent

Para quienes llevan décadas barruntando la muerte del mainframe 11/ , tenía que ser chocante enterarse de que la facturación de la categoría en 2025 ha batido registros de los últimos veinte años. El segmento Infraestructura de la compañía ingresó algo más de 5.000 millones de dólares, un insólito crecimiento del 21% y, aunque nunca da cifras desglosadas por tipo de servidor, excepcionalmente ha dejado caer que ventas de System z aumentaron un 67%, un resurgimiento que el CEO de IBM Arvind Krishna, asoció con su estrategia de inteligencia artificial. Hay una creciente preocupación por los datos sensibles, la soberanía digital y la privacidad, cuestiones que explica el comportamiento de la demanda.

Arvind Krishna

Los nuevos servidores Power11 y z17 – subrayó Krishna – han sido diseñados para la IA y la nube híbrida, por lo que tienen poco que ver con las ideas que el mercado se ha formado acerca de esa rama histórica de la compañía. Dentro de tres a cinco años, según él, la mitad de los usos empresariales de la IA residirán en una nube privada o en datacenter propios, mientras el otro 50% descansará en modelos de nube pública.

A esta preocupación por no comprometer los datos críticos se suma una cuestión de eficiencia: aunque se confiara sólo el 10% de las tareas de inferencia a la nube pública, el coste podría ser entre cinco y diez veces más que el restante 90% en un modelo de IA más pequeño on-premise. De ahí que IBM apueste por sus propios modelos empaquetados de código abierto o cerrado dentro de sus herramientas WatsonX. Además, ha creado varios asistentes de codificación para que resulte sencillo modernizar el código en los servidores de esas familias apoyándose en la IA generativa.

Esta fue una de las cuestiones clave – y hasta cierto punto imprevista – que dio vidilla a la conferencia resultados, normalmente insípida. Los números del cuarto trimestre del año fiscal ratifican la aspiración de IBM de ser una referencia capital como plataforma de nube híbrida e IA. De los 19.700 millones de dólares facturados (+12%), el software aportó algo más de 9.000 millones (+14%). El CFO, Jim Kavanaugh indicó que el software ya representa alrededor del 45% de los ingresos de IBM y aproximadamente dos tercios de su beneficio. A continuación, le pareció importante añadir que la compañía ha sabido diversificar este segmento de su actividad: en otras palabras, Red Hat ya no es su único vector de crecimiento.

Yendo a los resultados anuales, la facturación total de IBM en 2025 fue de 67.535 millones de dólares, de los que Software contribuyó con 29.960 millones (+11%), en tanto que Infraestructura llegaba a 15.718 millones (+12%) y Consultoría no pasaba de 21.055 millones (+2%). Los analistas descubrieron que sus previsiones se habían quedado cortas en 460 millones y los inversores celebraron la noticia con una subida del 9% en la cotización, que de tal manera habrá ganado un 30% en los pasados doce meses.

En los resultados del cuarto trimestre, la llamada “cartera de negocio de IA” creció hasta 12.500 millones de dólares, esto es 3.000 millones más que en el período anterior. En cuanto al negocio generado por el software en estos entornos, resulta ser una estimación temeraria, ya que desde 2023 IBM solamente ha publicado cifras consolidadas de software y consultoría IA, sin dar detalles. A partir de ahora, según el CFO Jim Kavanaugh, ni siquiera comunicará esta información, alegando que los datos no reflejan con precisión la totalidad de los ingresos por IA.

Celebración merecida, pero tiene un complemento: desde el tercer trimestre de 2023, momento inicial de este ciclo, la facturación acumulada de IBM ha rondado los 100.000 millones de dólares, lo que evidencia que la IA todavía representa una porción menor de sus ingresos. No obstante, Krishna mira a largo plazo: su discurso pone de relieve los mainframes z17 y los procesadores Telum-II para confiar en que “a medida que las organizaciones desplieguen la IA en sus propias instalaciones, las ventas de IBM se dispararán”.

Por otro lado, pese a que la computación cuántica está llamada a convertirse en un motor de crecimiento a medio y largo plazo , la compañía no ha facilitado datos de ese negocio ni – a decir verdad – nadie los esperaba, aunque alguien preguntó por la evolución desde febrero de 2025, cuando Krishna reveló que IBM acumulaba unos 1.000 millones de dólares. Aseveró, en su respuesta, que se han hecho “progresos constantes” y recordó que ya ha desplegado su primer sistema basado en IBM Quantum Nighhawk de 120 qubits. Según el CEO, en la hoja de ruta está el desarrollar un primer ordenador cuántico tolerante a fallos a gran escala en 2029.

Volviendo al Sofware y sus ventas trimestrales de más de 9.000 millones de dólares, con un beneficio bruto de 3.400 millones de dólares, huelga decir que Red Hat tiene un alto peso específico, con 2.270 millones, aunque muestra signos de desaceleración: en el segundo trimestre creció un 16% y en el tercero un 14% y en el cuarto un 10%. En gran parte, este frenazo de su área de nube híbrida viene motivado, según Kavanaugh, por el cierre gubernamental más largo en la historia de Estados Unidos, durante este último periodo.

La estrategia de inteligencia artificial estaba en todas las cabezas pensantes. Hasta hace muy poco tiempo, IBM centraba su estrategia de IA en competir con los LLM de referencia, apoyándose en el tándem de código abierto: su serie de modelos Granite y Red Hat. Algo parecido está intentando Meta Platforms. Sin embargo, los precios de inferencia de los LLM se han desplomado fruto de la competencia y la comoditización, por los que la multinacional ha sabido adaptar su aproximación al mercado.

Aun manteniendo su apuesta principal por el código abierto, IBM la combina con otras áreas que le aporten mayor margen, como la de los datos, recurriendo si es preciso al talonario para respaldar esta nueva estrategia y erigiéndose como un consumado proveedor de plataforma. Para este año, Kavanaugh pronostica crecimientos de dos dígitos para el segmento Software, impulsado por sus adquisiciones menores, como el desarrollador de bases de datos, streaming de datos y desarrollo de aplicaciones DataStax en mayo, y otros trofeos de caza mayor: HashiCorp en 2024 6.400 millones de dólares) y Confluent (11.000 millones) el pasado diciembre. La competencia se antoja muy dura, con actores como los especialistas Databricks y Snowflake o los más generalistas AWS (Kinesis) y Google Cloud (Dataflow).

La adquisición de Confluent, que podría estar concluida a mediados de año, va a requerir la aprobación de las autoridades regulatorias y, si así fuera, operará como una marca distinta dentro de IBM. Su plataforma Kafka, de código abierto y basada en Apache, encaja en la oferta cara a permitir a los clientes mover datos en tiempo real a través de entornos híbridos y multicloud. Su Kora Engine, el motor Kafka construido desde cero como plataforma nativa en la nube multi tenant, está presente en más de 30.000 clústeres en todo el mundo.

Es una suerte de sistema nervioso central, capaz de conectar diversas fuentes de datos y aplicaciones en tiempo real, algo esencial para alimentar las herramientas y agentes de IA autónomos . La manera de abordar los datos ha dado, por tanto, un giro copernicano. Los anuncios llegan como un torrente y la analítica de soluciones con las que se reforzó IBM en su día, como Cognos (2008) y SPSS (2009) no bastan para las necesidades actuales. Aquellas compras, al cambio de hoy, sumarían unos 9.500 millones, mientras que Confluent ha costado 11.000 millones. Aun así, parece que el esfuerzo merecerá la pena: sólo entre octubre y diciembre, las acciones de Confluent subieron un 44% espoleadas por la información de que se avecinaba una adquisición.

Aunque, todo hay que decirlo, hay analistas que se preguntan cuánto tiempo tardará IBM en recuperar los 11.000 millones de dólares que está desembolsando. Según cálculos, unos cinco años, pero es no tomar en consideración el ritmo de adopción que llava la IA   ni las sinergias con el ecosistema – Watsonx – que autoriza pensar que será mucho menos.

Además, puesto que Confluent – fundada en 2014 – soporta entornos on-premise, nube pública y nubes soberanas, la apuesta híbrida de IBM se vería reforzada, sin olvidar la aportación que supone en observabilidad, automatización y seguridad acelerando la transmisión de datos de telemetría.

En su último trimestre, Confluent reportaba ingresos en la nube de 161 millones de dólares, creciendo a un ritmo del 24%. La compañía cuenta con más de 6.500 clientes, incluyendo más del 40% de las empresas Fortune 500 – IBM está presente en el 95% – lo que evidencia la inteligencia del movimiento en un campo en el que, de momento, los márgenes son generosos y las previsiones muestran crecimientos espectaculares. IDC estima que surgirán nuevas aplicaciones que duplicarán el volumen de datos globales para 2028.

Por otro lado, los hyperscalers cuentan con sus propios servicios de streaming de datos gestionado: Google Cloud Pub/Sub, AWS con Kinesis y Microsoft Azure con Event Hubs; estos dos últimos basados precisamente en Kafka. Uno de los pilares históricos de Confluent ha sido su neutralidad y es natural interrogarse sobre el riesgo de perder la confianza de los desarrolladores. A favor está el impecable expediente de asimilación de Red Hat, que ha podido mantener su filosofía original pese a que su propietaria es IBM.

No pueden obviarse otros competidores como Cloudera, Oracle y Tibco, muchos de ellos basados en Kafka, lo que apunta a la dificultad de Confluent para intentar monetizar un producto de código abierto. Virar hacia una licencia de código empresarial, como hizo HashiCorp en 2023 con sus productos Terraform, podría reproducir las críticas de entonces, que preludiaron la adquisición por IBM. que tuvo ésta, para terminar finalmente en manos de IBM. Habrá que ver cómo posicionará IBM a Confluent junto a sus actuales IBM Event Streams y otras herramientas de integración de datos.

Para el año 2026, Kavanaugh afirmó que la compañía espera crecer más del 5%, superando así las previsiones de Wall Street que apuntan un 4,1%. En este sentido, el CFO destacó la importancia de haber comenzado 2026 con mucho impulso y recordó que en los últimos tres años la compañía ha generado un flujo de caja de 5.500 millones de dólares, senda que no contempla abandonar.

[informe de David Bollero]

 

 


Contacto Suscríbete RSS


Sobre el autor. Copyright © 2026 El dominio norbertogallego.com es propiedad y está administrado por Diandro SL. B85905537. Creative Commons