Era completamente previsible que la infraestructura de la inteligencia artificial fuera protagonista absoluta en la conferencia Discover, de HPE, en Las Vegas. La compañía presumió de su oferta diversificada y destacó como argumento de marketing la firmeza de la alianza con Nvidia. Además, claro, de la conectividad como una baza en la ola de adopción de la IA en las empresas . El CEO Antonio Neri no se conformó con la ritual presentación de productos: el guion entraría en grandes cuestiones conceptuales como el decisivo avance de la inferencia y los debates en torno al consumo de energía y agua en el equipamiento de los centros de datos.

Fidelma Russo
Una frase de Neri resume el espíritu refundador con el que la compañía abordó esta conferencia. «A medida que la IA se hace más autónoma, las organizaciones necesitan dotarse de una nueva arquitectura para que funciona y sea gobernada con la responsabilidad necesaria y escalar económicamente».
El ubicuo Jensen Huang, fundador y CEO de Nvidia, no acudió esta vez a Discover, pero la buena sintonía entre ambas compañías ha vuelto a plasmarse en la incorporación de la CPU Vera en la Private Cloud AI de HPE. El nuevo servidor ProLiant Compute DL394 Gen12 no estará disponible hasta 2027, pero desde ya se anuncia que incorporará el nuevo chip específicamente diseñado para computación, una demanda renacida gracias a los agentes de IA. Sin entrar en detalles – no está el horno para bollos – se promete que los nuevos servidores llegarán al mercado a un precio muy competitivo en comparación con los actuales, basados en x86.
HPE ha querido sacar músculo convirtiendo Discover 26 en magno escaparate de su oferta para que las empresas desplieguen estrategias “agénticas”, incluso en sectores muy condicionados por la regulación. Insistió Neri en que la IA no sólo genera contenido y, gracias a los agentes, tiene un papel muy activo porque estos multiplican las exigencias tanto de cálculo como de orquestación, evaluación y acceso en tiempo real de los datos. Ese es el leitmotiv del nuevo servidor de HPE, que además tiene muy en cuenta que los clientes ya no apuestan a ciegas por la IA generativa – de hecho, el adjetivo empieza a omitirse – y lo más normal es preguntarse si la IA es la herramienta adecuada para este o aquel problema específico y qué tipo de despliegue de IA se adaptará mejor a cada objetivo del cliente. Ahí está el espacio de HPE.
Antonio Neri cogió el rábano por las hojas: en la sesión de apertura echó mano de estadística: la proporción de cálculo dedicada a entrenamiento frente a la inferencia ronda ahora el 70%-30%, pero pronosticó que la relación se invertirá pronto. De hecho, afirmó que las cifras que maneja HPE estiman que al menos el 80% de la demanda para 2030 será generada por la inferencia, no por el aprendizaje. La única incógnita, matizó el CEO, son los porcentaje que serán on-premise o cloud. Mientras esto se clarifican, HPE seguirá explotando sus buenas relaciones con Nvidia y los chips que Huang siga presentando con regularidad. .
Vera – no se olvide – está basado en la arquitectura ARM sobre diseño de Nvidia; según documentación de HPE, reduce el coste de la computación para inferencia al eliminar los cuellos de botella de la CPU que afectan – dicen – ese tipo de procesos, los que realmente están tirando del crecimiento de la IA en las empresas. Que no estuviera Huang permitió conocer a un ignoto vicepresidente de Nvidia, Chris Marriott, quien sostuvo desde el escenario que Vera ofrece un 80% más de rendimiento por núcleo que las CPUs x86. Algo así hay que justificarlo: la clave, explicó Marriott, es combinar el nuevo chip con memoria LPDDR5X de baja potencia. Tanto HPE como la propia Nvidia han afirmado que el suministro no será un problema y ellas sabrán por qué lo dicen.
El nuevo miembro de la familia ProLiant no será el único servidor que aproveche la plataforma Vera Rubin, de Nvidia. Dado que esta compañía piensa extender su rol a los potentes sistemas NVL72 a escala rack, HPE será uno de los primeros fabricantes comprometidos a adoptar la arquitectura Nvidia HGX Rubin NVL8 en el próximo HPE Compute XD700, soportando hasta 128 GPUs Rubin en rack.
No es un detalle menor. Además, las arquitecturas de Nvidia para Vera y Vera Rubin [CPUy GPU respectivamente] acaban de desembarcar en los superordenadores de HPE: a fin de cuentas, los grandes exponentes instalados en Oak Ridge, Argonne, Los Alamos y Livermore Lab son, todos ellos, sistemas a exaescala y están incorporando sistemas de IA. En los entornos HPC – faltaban semanas para que se publicase el ranking Top500, del que este blog se ocupará próximamente – Neri destacó iniciativas como Quantum Scaling Alliance, con la que se busca llevar los beneficios que todo el mundo espera de de la tecnología cuántica al mundo real , fuera del laboratorio. De paso, el CEO de HPE aplaudió que la industria genere este tipo de alianzas.
En teoría, el objetivo sería construir una plataforma cuántica híbrida full stack. Pero Neri puso los pies en la tierra al precisar que, en el mejor de los casos y estirando al máximo las fuerzas propias, la industria rondaría hoy los 1.000 qubits, cuando para hacer algo realmente útil en cuántica se precisan al menos 10.000 qubits. En este punto, Neri volvió a resaltar el protagonismo absoluto de la conectividad.
Fidelma Russo, CTO de HPE a la vez que presidenta y directora general de Hybrid Cloud, retomó el discurso de Neri con un enfoque si se quiere más operativo: las empresas – vino a decir – están sustituyendo sus cargas de trabajo estáticas y los procesos humanos de decisión en favor de la inteligencia distribuida sobre unas infraestructuras que no han perdido su carácter fragmentado. A este principio respondió el más importante de los anuncios que Russo llevó a Las Vegas: Morpheus 9.
Es parte de la nueva suite de software HPE Cloud Ops, cuyo propósito no es otro que orquestar y automatizar la virtualización tradicional a la vez que las plataformas de contenedor. Esta versión 9 se acompaña de Morpheus Central, una capa de gestión federada (por tanto, multisite) desde una consola única, que se comercializa como parte del servicio cloud GreenLake.
La estrategia expuesta por Russo puede describirse como una extensión de la IA más allá de la infraestructura, espacio ocupado por agentes y una familia de copilotos. La idea es que, en el centro de GreenLake Intelligence tiene su residencia un registro de agentes disponibles a los que da servicio de identidad, gobernanza y el necesario control de que responden a las políticas definidas.
Es interesante ver el papel reforzado que en este contexto adquiere GreenLake como articulador de la oferta, ya no sólo como mecanismo de financiación. En este apartado, que siempre ha sido uno de sus favoritos, Neri destacó en Las Vegas que GreenLake Intelligence incorpora las bondades de los agentes de IA en entorno híbrido, ya sea para simplificar las operaciones de red como para agilizar la migración de máquinas virtuales. El objetivo es simplificar al máximo la gestión de la infraestructura. La compañía dice tener muy presente que lo que ha dado en llamarse empresa agéntica “ya está aquí” afirmando – con un énfasis que recordó el de Mark Benioff en noviembre : más pronto que tarde, los departamentos de TI serán responsables de miles de agentes que formarán parte del resto de la plantilla. En este punto, Neri explicitó que HPE cuenta con más de 1.200 casos de uso en el ciclo de vida, 250 de ellos ya en producción.
Aunque la narrativa de recorte de costes siempre ha venido asociada a la implantación de la IA, Neri no rehuyó la inquietud instalada en el sector cada vez con más fuerza: los agentes de IA a escala no caen del cielo ni son inocuos. Entre los desafíos a los que se enfrenta la nueva empresa agéntica no sólo están los clásicos como seguridad y gobernanza, sino también la imprescindible necesidad de tener bajo control los costes de las infraestructuras que precisan.
En la primera cuestión, esto es, seguridad y gobernanza, la propuesta de HPE permite evaluar y aprobar modelos y herramientas de IA frente a unas políticas de seguridad centralizadas antes de que sean puestas en explotación. De este modo, HPE Zerto Software – adquisición reciente de la compañía – detecta cualquier posible desviación en que incurra un agente de IA e incluso dará marcha atrás en las acciones con las que se hayan incumplido las directrices.
También ha habido novedades en la oferta de almacenamiento de HPE y se dio a entender que pronto habrá más. De momento, Alletra Storage MP X10000 aplica políticas de metadatos a los datos no estructurados y evita el uso indebido y accesos no autorizados. X10000 es la primera plataforma de almacenamiento de objetos validada mediante almacenamiento certificado por Nvidia para IA empresarial, con soporte de almacenamiento nativo de archivos y objetos en una única arquitectura. En palabras de Neri, esta capa de almacenamiento permite construir sobre una base de datos de alto rendimiento diseñada para la IA moderna.
Otro de los anuncios en el capítulo de software fue la extensión de Nvidia Confidential Computing, disponible desde ya para toda la gama de servidores de Private Cloud IA. Con este movimiento, la compañía persigue proporcionar un entorno seguro y aislado dentro del servidor para los datos que lo requieran, protegiéndolos criptográficamente. El servidor ProLiant Compute DL380a es el primero que ha sido certificado para Nvidia Confidential Computing.
HPE no quiere perder la oportunidad de negocio generada por la discutida estrategia aplicada por Broadcom en VMware . Con objeto de captar clientes insatisfechos de esta, HPE ha puesto en marcha una serie de incentivos para facilitar la labor de su canal en ese cometido, comenzando por un año de licencia gratuita con la compra de una licencia de HPE VM Essentials por tres años. A lo que se suma la suscripción de un año a HPE Zerto Advanced Resilience Edition por un dólar, que permite migrar y proteger hasta 25 máquinas virtuales a la vez con recuperación ante desastres incluida.
En otra iniciativa similar, HPE ofrece tres años de cero de interés de su filial de financiación para venderles CloudOps Software, que incluye Morpheus VM Essentials y Zerto. Según HPE, la oportunidad de ahorro que ofrece al migrar desde VMware puede rondar hasta un 90%, al tiempo que con la suite HPE Morpheus VM Essentials se elimina el bloqueo de proveedores y se simplifica la informática híbrida. Este abordaje del mercado parece estar funcionando, si se toma al pie de la letra lo que dijo Neri: el número de clientes de VM Essentials aumentó un 43 % en la primera mitad del corriente año. En total, según Fidelma Russo, más de 2.000 clientes han apostado por VM Essentials, sumando más de un millón de núcleos ejecutando esta virtualización. Estos buenos datos podrían tener un efecto tractor en otras áreas, como almacenamiento o redes, sugirió Russo.
Por otro lado, la energía ha entrado ya de lleno en cualquier estrategia de IA. Como indicó Neri, “cada modelo, cada carga de trabajo, cada agente depende de la energía porque, en esencia, una IA factory hace una sola cosa: convertir electrones en tokens”. Así las cosas, sólo en Estados Unidos se espera que la brecha energética se sitúe en 2028 en 19 gigavatios o, lo que es lo mismo, la electricidad necesaria para alimentar 16 millones de hogares. Para 2030, en el mismo país. los centros de datos podrían suponer ya la mitad de toda la demanda energética.
En este contexto, el CEO de HPE aseguró que su área de I+D trabaja intensamente para conseguir que sus sistemas de IA sean más escalables y sostenibles. GreenLake Intelligence es un buen ejemplo de ello – dijo – pues mediante su inteligencia predictiva autónoma aprende patrones de carga de trabajo y coloca los datos donde deben estar antes de que una aplicación los pida. Esto no sólo se traduce en eficiencia operativa, también energética. Otro avance en esta dirección es, según Neri, la capacidad de HPE para reducir siete servidores de la generación 10 de cualquier proveedor a uno solo de HPE, así como ahorrar hasta un 65% de energía.
El tecnólogo DesRochers subrayó que los clientes se preguntan cómo pueden consumir menos energía y obtener la máxima cantidad de trabajo de TI a partir de la energía que despliegan. Según sostuvo el experto durante Discover, la eficiencia debe estar integrada en una estrategia de IA porque está directamente conectada con los resultados empresariales.
Junto a esta preocupación por la energía, Andrew DesRochers – especialista de HPE en “transformación sostenible”, intervino en Discover para llamar la atención sobre la refrigeración y el uso de agua, que se han convertido en prioridades fundamentales en cualquier planificación de TI. Aunque hay empresas que intentan prolongar la vida de sus sistemas por aire, DesRochers aseguró que los despliegues de mayor densidad requieren cada vez más de soluciones de refrigeración líquida. Además, precisó, la refrigeración no se limita a la computación, sino que el networking y el almacenamiento también entran en la ecuación. La buena noticia es que las tecnologías de refrigeración sin agua, que históricamente tenían unos costes elevadísimos, se han abaratado y están captando cada vez más atención.
Estas advertencias, HPE las toma muy en serio, dijo Neri. La prensa estadounidense – y tras ella la de otros países – se hace eco de que las comunidades que acogen la construcción de nuevos datacenters están poniendo objeciones al sentirse amenazadas por el impacto del consumo de energía y agua. Es uno de los motivos, según él, por los que cada vez más los clientes viran a OpEx (y GreenLake Cloud) en lugar de capex entendiendo que, especialmente cuando se trata de proyectos de IA, es la forma más prudente de avanzar gradualmente. El CEO avanzó que para 2030 habrá cerca de 250 gigavatios de centros de datos anunciados, aunque ni Neri ni nadie sería capaz de arriesgar cuántos estarán realmente en producción.