25/11/2022

Open RAN, vale. ¿Qué hay de la integración?

Es conocido el interés de los grandes operadores por hacer avanzar las redes de enlace abiertas y desagregadas (Open RAN). Puede decirse de varios, pero singularmente de Vodafone, cuyo objetivo está cifrado: al menos el 30% de sus redes europeas deberían haber evolucionado en esa dirección en 2030, pasando por una convocatoria a proveedores en 2024 y un despliegue que debería comenzar en 2025. Otros operadores acompañan el movimiento con menos énfasis. Que tales intenciones sean noticia no es óbice para que sean arduas de concretar, habida cuenta de la diversidad de estrategias e intereses creados de fabricantes de equipos y componentes, desarrolladores y de los propios operadores.

Yago Tenorio

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Con la pugna tecnológica entre Estados Unidos y China como telón de fondo, habría que añadir. Porque del impulso que adquiera Open RAN en los próximos años dependerán los cambios que adopten las formas de competencia en un mercado que en Europa y Norteamérica ha quedado repartido entre Ericsson y Nokia tras la expulsión de Huawei.

En la conferencia Fÿuz [sic], celebrada en Madrid a finales de octubre y organizada al alimón por dos organizaciones afines: TIP (Telecom Infra Project) y Open RAN Alliance), lo más relevante han sido los anuncios formales de alianzas, proyectos y acuerdos de cooperación que deberían cuajar antes del próximo encuentro. Pero no por ello se disimularon las diferencias pendientes.

¿Qué se ha discutido en Madrid? Ninguno de los presentes negaría los beneficios esperados de Open RAN: desagregación de la infraestructura de enlace, flexibilidad, escalabilidad, innovación, reducción del coste total de propiedad, ruptura de bloqueos tecnológicos, diferenciación de servicios, ampliación de los casos de uso potenciales. Pero todos (o casi todos) admiten con sinceridad que les preocupa la integración de elementos que ya no tendrían como fuente un mismo vendedor y que muy pocos operadores – sólo los más grandes – podrían resolver por sus propios medios, lo que significa que habrá que invitar a terceros a participar del convite. Esta fue una de las razones del éxito de la convocatoria: todo el mundo quiere mojar su pan en esta salsa.

Vodafone se ha colocado voluntariamente encabezando la parrilla de salida. Santiago (Yago) Tenorio, su director de arquitectura de red – y a la sazón chairman de TIP – anunció en este contexto un despliegue piloto en dos ciudades de Alemania el año próximo. “Será – dijo – el primer sistema Open RAN que utilizará interfaces abiertos y estará construido con hardware y software de múltiples suministradores, de tal forma que será intercambiable e interoperable a voluntad del operador [que en este caso será Vodafone Deutschland].

Otro anuncio significativo de Tenorio ha sido el acuerdo al que Vodafone ha llegado con Nokia para desarrollar conjuntamente una solución totalmente conforme con las especificaciones de Open RAN a las que han contribuido en el seno del TIP otros grandes operadores europeos (Deutsche Telekom, Orange, Telefónica y Tim).

Esta solución de Nokia incorpora el último sistema de chip integrado (SoC) ReefShark, desarrollada en colaboración con Marvell, firma que desde hace años diseña y fabrica estos componentes para los equipos de red del fabricante finlandés. Se desconoce, sin embargo, hasta qué punto se tratará de un nuevo chip (abierto) o si será una adaptación del actualmente disponible a los requisitos definidos por las otras dos partes. En todo caso, Tenorio afirmó que ReefShark ofrece la capacidad de proceso y fiabilidad exigibles para la conectividad móvil en áreas de mucho tráfico.

En un comunicado conjunto, Vodafone y Nokia se atreven a asegurar antes de la hora que su solución ofrecerá redes Open RAN con la funcionalidad, rendimiento y prestaciones equivalente a las redes tradicionales. Habrá que verlo: ambas compañías tienen previsto hacer una demostración en el Mobile World Congress de marzo, en Barcelona. La importancia estratégica del acuerdo reside en que ratifica la incorporación efectiva de Nokia a la corriente de Open RAN, ante la cual había mostrado por momentos una actitud oscilante.

La solución anunciada es significativa, pero dista de ser la única propuesta Open RAN que se está desarrollando. De momento, todas incluyen un procesador de propósito general fabricado por Intel, Xeon Scalable, al que añaden aceleradores que han sido diseñados, entre otros, por Qualcomm. Intel tiene el compromiso de integrar un acelerador propio inline en la familia de chips Sapphire Rapids. Según la compañía californiana, no sólo serán más potentes sino también más eficientes por consumo de energía.

También Samsung y NEC están desarrollando aceleradores para los procesadores Xeon, de Intel. Es algo que justifica una breve digresión: al ser de propósito general, los Xeon no tienen capacidad suficiente para manejar tanto tráfico como los chips específicos de los tres fabricantes que dominan las infraestructuras de los operadores (Ericsson, Nokia y Huawei).

Puede sorprender la proliferación de propuestas en un mercado que durante años ha ido de consolidación en consolidación empresarial hasta el punto de que hoy resultaría inconcebible otra fusión. Otras compañías proponen sus propias plataformas Open RAN sobre las que funcionarían las redes de enlace. Para sorpresa de quienes sospechaban que Open RAN era una maniobra estadounidense para reengancharse a un mercado que dejó en manos ajenas, lo cierto es que la estrategia de las compañías japoneses es frenética. Destaca la plataforma compartida por NEC, NTT DoCoMo y Fujitsu; además de la muy mediática Symphony, del operador nipón Rakuten Mobile, que ya está en funcionamiento en su red con el soporte de software de RedHat.

Claro que nunca llueve a gusto de todos: el CEO de Rakuten Mobile, Tareq Ali aprovechó su paso por Madrid para hacer saber su  insatisfacción con RedHat y su exigencia de pago de licencia calculada por CPU. Ali dejó caer una bomba de baja intensidad: está dispuesto a pasarse a otra variante menos conocida de Linux.

Esta primera edición de Fÿuz ha sido resultado de la convergencia de tres eventos hasta ahora separados. D

Dos son adyacentes: TIP, auspiciado inicialmente por Facebook del que Meta parece distanciarse y Open RAN Summit, de la Open RAN Alliance, a las que se ha sumado en esta ocasión el novísimo Metaverse Connectivity Summit, con rasgos muy evidentes de que es un escaparate para mostrar que los operadores quieren que sean oídas sus ideas (otra cosa es que las escuchen) acerca de tan controvertido concepto.

Volviendo a lo anterior: en la conferencia de Madrid pudo observarse otra vez la dificultad de integrar redes de distintos proveedores, basadas en la nube, a un coste reducido. Algunos operadores, como el indio Reliance Jio o el japonés NTT DoCoMo, ya lo están haciendo con desarrollos propios relativamente cerrados, a los que tratan de embarcar a otros operadores. Rakuten, que en tiempos lo intentó con Telefónica, ha montado una empresa filial con el mismo propósito. La analista Caroline Gabriel expresa una duda que suena pertinente: hasta qué punto sería deseable que proliferen redes abiertas en lugar de montar un solo sistema abierto, pero con interfaces comunes, planteamiento que evitaría bloqueos de suministradores mutuamente desafectos.

Para Kristian Toivo, esta fue la primera aparición pública como director ejecutivo del TIP, cargo que asumió en junio. Le tocó anunciar la creación de un Innovation Hub, órgano colectivo dedicado a acelerar los despliegues y validar las soluciones de Open RAN en función de los casos de uso que sometan los operadores miembros.

La necesidad de un mecanismo de validación surge de una particularidad: el modelo desagregado aporta capacidad de elección a los operadores, pero crea ineficiencias al modificar el ciclo de vida de la solución escogida. Podría decirse que Open RAN es “demasiado abierto”. En la práctica, aquello que se desagrega en una estación base va a necesitar un cierto grado de reagregación. Una tarea pendiente es el desarrollo de nuevos interfaces interoperables entre distintas partes de una red que podrán combinar elementos de distintos proveedores. Maite Aparicio, responsable de Open RAN en el equipo del CTIO de Telefónica, advirtió en una de las mesas redondas que “integrar los nuevos sistemas con las plataformas existentes – fruto de décadas de inversión – es probablemente la tarea más compleja que vamos a afrontar los operadores”.

De lo que se pasa sin dramatismo a una discusión que apenas quedó esbozada: ¿habrá que esperar a los futuros estándares de 6G para que estos problemas sean abordados en el 3GPPP, que goza de la universalidad que no tienen el TIP y la Open RAN Alliance?

Por cierto, Telefónica mantiene firme su adhesión a OpenRAN pero con menos ruido, porque la enmarca en una estrategia de reestructuración de sus redes, que se explicitará durante el Mobile World Congress 2023. Ha dado un paso interesante al nombrar a NEC como principal integrador en sus cuatro mercados estratégicos: España, Alemania, Brasil y Reino Unido, que se irán acomodando a un futuro que contempla la apertura de redes.

Orange participó en dos mesas redondas de Fÿuz. Claire Chauvi, directora de Estrategia de Arquitectura y Estandarización, apuntó en la misma dirección: la apertura de interfaces será bienvenida, pero “introduce una cantidad de problemas nuevos que deben ser atendidos, entre ellos los potenciales riesgos de seguridad […] Open RAN necesitará una dosis de integración que no todos los operadores tienen tiempo ni capacidad para atenderlos”.

La incorporación de Nokia a esta corriente deja sola a Ericsson como el único fabricante de infraestructura de red reacio a sumarse a aquella. Dado su fuerte peso en el mercado, puede permitirse llevar un ritmo propio, pero tal vez haya que considerar la posibilidad de que los suministradores soporten Open RAN de maneras diferentes o a distintos niveles, sugiere la analista Gabriel.

El caso de Samsung es peculiar, porque el hueco que ha dejado Huawei está abriendo oportunidades. Con Vodafone, colaborará en el despliegue de Open RAN en Alemania, pero en Reino Unido ambas compañías están trabajando en la conversión de tráfico comercial utilizando vRAN en la ciudad de Bath, con el objetivo de llegar a 2.500 puntos de la isla.

“No me sorprende [la política de Samsung] porque para ellos puede ser un punto de apoyo en un mercado que no les había sido favorable”, opinó Yag Tenorio.

La noción de apertura tiene una expresión delicada cuando baja al nivel de los chips. ¿Acaso podrían los operadores conseguir que existiera un ecosistema abierto y una plataforma soportara las necesidades de distintas redes de altas prestaciones? Vodafone parece tener una respuesta, que Tenorio dejó caer en una mesa redonda: está interesado en un ecosistema de múltiples suministradores en la industria de semiconductores y ya está trabajando con Qualcomm y Marvell.

Aunque Vodafone no deja de considerar a Intel como proveedor, en sus laboratorios de I+D en Málaga se prueban actualmente varias técnicas de aceleración que, a priori, se presentan como alternativos a Intel. Por lo que la compañía dio a entender en Fÿuz, no considera adecuada la plataforma FlexRAN propuesta por Intel para redes de aglomeraciones. Si acabará decantándose por Qualcomm sería una pregunta prematura para Tenorio.

Según lo anunciado por Kristian Toivo, como colofón del encuentro, Fÿuz volverá a Madrid en octubre de 2023.


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