Poca gente se acuerda de las memorias cuando habla o escribe acerca de las infraestructuras TI, que hoy son asunto de rigurosa actualidad. Este cuadro ha cambiado desde que las memorias entraran en una fase cíclica de escasez y encarecimiento provocada, entre otros factores, por las necesidades de almacenamiento creadas por la inteligencia artificial : una industria con alta concentración y un punto de hermetismo, tampoco se ha prodigado en comentar la situación. Lo que explica por qué es siempre bien recibida la oportunidad de conversar con Lorenzo Martínez-Palomo, vicepresidente de Toshiba Electronics Europe (TEE) a la vez que director de su división de productos de almacenamiento

Lorenzo Martínez.Palomo
Durante años este blog ha informado sobre los avatares del conglomerado Toshiba , que han conducido a su reestructuración [hoy merecen leerse con curiosidad bien informada ]. Su rama pionera en la industria del almacenamiento de datos se ha centrado en el desarrollo, fabricación y comercialización de discos duros externos (HDD) y las soluciones correspondientes.
Si la dimensión del mercado global de almacenamiento se reduce exclusivamente al hardware, su valor total estimado para 2026 sería de unos 115.000 millones de dólares [incluye dispositivos físicos HDD y SSD] así como sistemas NAS y SAN. En este conjunto, los discos duros (HDD) que son la especialización de esta filial de Toshiba, el mercado se estima en torno a los 45.000 a 50.000 millones de dólares y las previsiones contemplan que alcance los 70.000 millones en los próximos cinco a siete años.
En la región EMEA, con un perfil maduro, la demanda tiene una fuerte inclinación por las aplicaciones empresariales, según se apreciará en la transcripción que sigue.
Parece obligado empezar preguntando por la coyuntura de las memorias, pese a que todo el mundo cree saber lo que pasa: han pasado de la superproducción a la escasez y de precios deprimidos a un encarecimiento sin pausa. ¿Cuál es la visión de Toshiba?
Nuestra visión es fácil de compartir: la situación que ha descrito va a durar un mínimo de dos años. No es tranquilizadora, ni siquiera para quienes se benefician de ella. ¿Puede provocar una burbuja? Es posible, pero tenemos razones para pensar que las cosas se van a mantener tal como están y por qué: el ciclo de inversiones en inteligencia artificial, especialmente en los grandes centros de datos de Estados Unidos absorbe toda la demanda para almacenamiento a escala global. Luego hay un poderoso factor financiero: antes, esta industria se financiaba con cash flow; ahora lo hace con crédito, de manera que es imperativo obtener retorno mediante ingresos y cuanto antes. En tercer lugar, consideremos el dilema energético: sin excepción, los pronósticos van condicionados a que haya suficiente energía disponible… y esto no es en absoluto seguro.
En origen están los costes de fabricación: ¿han subido tanto o es que se les añade lo que podría llamarse renta de escasez?
Algunos costes suben más que otros, dependiendo de qué productos hablemos. El disco duro es un producto mecánico, con muchos componentes, por lo que su fabricación es muy diferente a la de la memoria sólida. La cadena de suministro del disco duro es muy compleja, con docenas de fabricantes que surten cientos de componentes que al final se integran en un disco duro. En esto también hay subidas de precio.
¿No hay una integración vertical que facilite una gestión sensata de costes?
En el caso de Toshiba, tenemos poca integración vertical, en ciertos componentes clave, pero la mayoría son externos y sus fabricantes pocos. Por esto, tratamos de incrementar la fabricación en unidades, pero es difícil hacerlo masivamente, de golpe. Y esto no nos pasa solamente a nosotros, evidentemente.
[…] y las sacudidas son intensas, mensuales o casi
La verdad es que hay miedo. Uno no puede olvidar que hace sólo dos años esta industria estaba en la situación opuesta, con todos sufriendo por el derrumbe de los precios, así que ahora nos toca controlar el disfrute de esta bonanza […]
En definitiva, ¿cómo se afronta una coyuntura inesperada que mejora la cuenta de resultados?
Invirtiendo. En fabricación, expandiendo la capacidad, pero con cautela para no pasarse. Cuando hablo de capacidad me refiero, por un lado, a las unidades y por otro al mercado. En la práctica, ya no se cuenta en unidades sino en exabytes: cuántos exabytes eres capaz de fabricar. Estamos en medio de un crecimiento anual del 20% en el mercado de discos duros, medido en exabytes, lo que significa que cada año sacamos de fábrica cantidades más grandes de exabytes, que en unidades acaban siendo más modestas, aunque también aumentan.
Más unidades pero muchos más exabytes, si he entendido bien
Esto va unido a la inversión en I+D, que no se puede descuidar. Para desarrollar discos duros, tenemos capacidad de fabricar discos de 24 terabytes y este año alcanzamos los 28 con la confianza de que dentro de poco serán 34, incluso 40 a más largo plazo. Hay una hipótesis de llegar a 100 terabytes en un plazo razonable, siempre que la demanda mantenga este comportamiento.
¿Qué regula esta carrera? ¿La demanda o la innovación?
Las dos cosas. Desde luego, la demanda es exigente, sobre todo la generada por los grandes centros de datos estadounidenses, cada vez más como es notorio. Prefieren un disco de 24 terabytes a nodos de 12, porque conlleva menos gastos operativos y energéticos; al final, esa escalada multiplica la inversión porque los arrastra esa inercia. Constantemente piden la máxima capacidad por disco duro.
¿Cuánto se tarda en montar una fábrica de discos duros?
No hay ningún plan de montar fábricas nuevas, de momento. Expandir la capacidad no significa hacerlo de golpe. En la práctica, se hace instalando nuevo equipamiento, pero también expandiendo el espacio disponible. El resultado puede ser el mismo
Esta es una industria cíclica en todas las dimensiones; también la financiera, con empresas que cambian de nicho, que se fusionan. Toshiba tiene su historia, pero la pregunta es si el reparto del mercado está bien anclado.
Está muy consolidado. Con tres fabricantes de discos duros: dos estadounidenses y uno japonés. La diferencia descansa en que, por el lado de Toshiba, somos parte de un conglomerado muy diversificado, con muchas áreas de negocio, mientras los americanos se dedican exclusivamente a esta línea de negocio. Además, son compañías cotizadas, mientras que Toshiba está fuera de la bolsa desde hace casi tres años. El inversor más importante en esta compañía se llama Japan Industry Partners y ha hecho cambios muy importantes con el objetivo de incrementar la rentabilidad. Ahora mismo, los tres fabricantes son sólidos y creo que así se va a quedar el sector por bastante tiempo. Además, es una industria en la que es muy difícil entrar. En discos duros, al menos, porque en memoria sólida es algo diferente […]
Toshiba se retiró hace años de las memorias sólidas […]
Toshiba inventó la memoria sólida, pero lo que fuera una potente división de la compañía se segregó con el nombre de Kioxia; hoy es una empresa completamente diferente, en la que Toshiba sigue teniendo participación.
¿Cómo está en este momento la competición entre las dos tecnologías?
El disco de memoria sólida tiene unas ventajas indiscutibles frente al disco duro tradicional, en velocidad de lectura y de escritura, pero no todo el mundo busca un Ferrari, depende de qué aplicación necesite. Por ejemplo, en sistemas portátiles, es evidente que las ventajas que tenía el disco duro han mutado en favor de la memoria sólida. Pero en el almacenamiento de grandes datos hay una parte en la que acceder muy rápidamente a una información sólo es viable con memoria sólida. En la acepción más corriente del almacenamiento, no tiene sentido usar una tecnología que puede costar diez veces más por terabyte que con un disco duro rotativo. De todos modos, la información que tenemos nos dice que el 60% de los datos se almacenan en discos duros y el forecast de IDC prevé que el porcentaje se mantendrá así durante los próximos cinco años, como mínimo.
Siguiente: para el fabricante, ¿es más rentable fabricar HDD o fabricar SSD?
El SSD posiblemente es más rentable, pero lo que puedo confirmar es que el HDD es muy rentable.
La hegemonía de la IA sobre el mercado ¿implica que los hyperscalers han ganado peso como clientes de Toshiba?
No hay duda de que una parte creciente de la demanda viene de la IA o está influida por ella. Hay centros de datos locales en Europa, pero sus volúmenes de inversión son inferiores a los de esos gigantes. Yo añadiría la ascendente cuestión de la soberanía de los datos. He leído hace días un estudio según el cual entre el 70% y el 80% de los datos europeos están almacenados en centros de datos americanos, que pueden estar físicamente en Europa, pero no responden a la definición estricta de soberanía que manejan las autoridades.
A propósito, ¿puedo pedirle un desglose de los mercados, de su importancia?
Tenemos mucho negocio en Europa con los hyperscalers americanos. Sus decisiones se toman en Estados Unidos o donde sea. Luego, creo que lo he dicho antes, tenemos un negocio propiamente europeo con operadores de centros de datos. Por lo tanto, distinguimos tres tipos de clientes: hyperscalers, OEM de fabricación de servidores – que salvo excepciones son americanos – y los actores del mercado local, a los que vendemos a través de integradores, una figura que es menos abundante en España que en otros países y que se dedican a integrar servidores, discos duros, sistemas enteros y venderlos a las empresas o a centros de datos más pequeños. Sabemos que tenemos una enorme demanda en los hyperscalers, pero no queremos descuidar en absoluto los mercados locales. Los primeros están muy concentrados y los segundos muy fragmentados, este sería el retrato que me pide.
¿Aparte de los centros de datos, qué negocio florece?
Tenemos otros segmentos prósperos, como el de la videovigilancia, que crece también en España. En el segmento de consumo, de pronto ha aparecido una demanda importante de discos duros, debido a que los SSD han subido tanto de precio que pierden en la comparación. Los sistemas NAS [almacenamiento conectado a la red] son otra fuente de demanda, que vemos tanto en Europa como en Oriente Medio y África.
¿A qué consumo se refiere?
Hablo de discos duros externos para almacenamiento, para hacer copias extra de los datos o, cuando se compra un ordenador nuevo, para transferir los del antiguo […] También se usan mucho en el gaming; todos los chavales tienen un disco duro externo conectado a la PlayStation, porque la SSD que trae de serie se queda corta enseguida. Para Toshiba, es un negocio muy importante, aunque fragmentario por definición.
[…] Ha mencionado la videovigilancia como importante.
Importantísimo. Vendemos a mayoristas y a fabricantes de sistemas, tanto en el sector público como en el privado. Claro que mucho depende de la legislación de cada país.
Tengo entendido que la tendencia a mantener todos los datos en la nube está cambiando en favor de las copias locales, pero no sé si tiene un efecto significativo sobre el mercado de HDD.
Hay encuestas que indican eso, pero yo sería prudente: creo que lo que se lleva es la hibridez, como en otras cosas.
¿Cuál es la perspectiva de los precios?
No hay ninguna perspectiva ahora mismo. Llevamos varios meses de subida, una tras otra. Esto tiene que ver con el desequilibrio entre oferta y demanda, pero a la vez con la subida de precio de los componentes. La verdad es que la industria llevaba varios años con una rentabilidad muy baja, no es ningún secreto. Se está volviendo a una situación en la que la fabricación de discos duros es rentable.
Para una industria habituada a la estabilidad e incluso a los ciclos negativos, el mercado ha soportado sucesivos cambios en relativamente poco tiempo: la nube, luego el edge, en 2022 la IA generativa, que a su vez se transformaría a un ritmo desconocido. Ahora, las iniciativas sobre soberanía tecnológica. ¿Cómo está afectando todo esto a Toshiba, si es que la afecta?
Antes o después, todo lo que ha mencionado acaba afectándonos. La soberanía de los datos es más complicada y habría que ver cómo evolucionan las legislaciones. Los gobiernos se plantean dónde almacenar los suyos y ciertas empresas se lo están pensando. Tenga en cuenta que Europa representa aproximadamente un 20% del mercado global de discos duros.
¿En exabytes?
No, en unidades, pero intuyo que en exabytes el porcentaje sería similar.
No hemos hablado de innovación, pero me ha dicho que Toshiba está duplicando inversiones en I+D. ¿Qué se pretende cambiar?
El disco gira a la misma velocidad [risas] pero hay varias tecnologías que sumar a la capacidad de fabricación. Por un lado, los discos son más finos, platos de vidrio, estamos considerando que dentro del año próximo podremos apilar doce discos en el grosor estandarizado de un disco duro. Por otro lado, es importante la tecnología de lectura: estamos usando la de microondas (MAMR o Microwave Assisted Magnetic Recording, que permitirá 40 TB en 2027 e invertimos en otra que se denomina Heat Assisted Magnetic Recording (HAMR) con láser. Son dos rasgos del mercado en los próximos años.
Se me ocurre que puede haber un fenómeno de legacy capaz de ralentizar la innovación […]
Un gran tema. Como los discos duros son tan fiables, duran mucho tiempo. A veces vamos a un centro de datos y nos encontramos que tienen todavía discos de hace diez años, que siguen usando con nuevos datos o con datos antiguos. A un centro de datos debería convenirle pasar un rack de discos de 10 TB a discos de 24 TB porque en el mismo espacio podrá almacenar más datos.
¿Baja así el precio por terabyte?
Por supuesto; también baja el consumo por tera: un HHD consume más o menos la misma energía cualquiera sea su capacidad, 10 vatios más o menos. Un disco de 20 TB consume 0,5 vatios por tera; uno de 24 pasa a 0,4 vatios. Echando cuentas, es un buen aliciente. Pero muchos centros de datos siguen trabajando con discos antiguos, pero es un error porque dos discos de 12 TB van a consumir el doble de energía que uno de 24 TB.
Permita que abuse de su experiencia. ¿Cuáles serían los elementos de una estrategia de supervivencia frente a la situación actual? Según ha dicho, será duradera y supongo que los márgenes se van a mantener
[…] Probablemente aumenten. La estrategia tiene que girar en torno a I+D. La gran amenaza para nosotros es la memoria sólida, por sus prestaciones. Se abaratará, pero nosotros intentamos mantener una diferencia significativa de coste por terabyte entre SSD y HDD. En este momento puede que sea de 1 a 10 en discos de alta capacidad. En los de consumo puede ser de 1 a 2, que viene a ser una brecha importante para muchos usuarios.
Por lo que creo saber, el crecimiento esperado sería aproximadamente del 11% anual compuesto, en dólares. Y al parecer es históricamente excepcional. ¿Vale este porcentaje para Europa? ´
Absolutamente, sobre todo si hablamos en dólares. Los precios han subido, las capacidades han subido, a nivel de unidades puede que no se vea mucho, pero al final todo depende del suministro, que en este momento es limitado. Tanto si lo medimos en dólares como en exabytes, el crecimiento es muy fuerte.