23/05/2016

Keith Kressin

VP Senior de Roadmap Snapdragon and Technologies, Qualcomm

La confianza en sus propias fuerzas parece haber vuelto a Qualcomm, que pena por salir de un período de resultados deprimentes. La confianza se debe, en parte, a una reestructuración obligada por la necesidad de adaptarse a las condiciones del mercado, la competencia y a un litigio con las autoridades chinas. Ha quedado descartada la idea de escindir la compañía segregando el negocio de licencias, y desde entonces la cotización se ha estabilizado con suave tendencia al alza. En el lanzamiento de su nuevo chipset Snapdragon 820 descansa mucha de la confianza renacida: el acuerdo cruzado con Samsung, por el que esta accedió a adoptar el 820 en su smartphone Galaxy S7 ha sido un aldabonazo.

Keith Kressin

Keith Kressin

En torno a esta noticia, de alto contenido simbólico y de negocio, el autor de este blog conversó con Keith Kressin, responsable directo de la hoja de ruta de la familia Snapdragon, aprovechando la estancia de este en Barcelona. El 820, de 64 bits, es el primer producto de Qualcomm basado en los núcleos de desarrollo propio Kyro e integrado con su procesador gráfico Adreno 530. Kressin subrayó la superiodidad sobre las soluciones genéricas. Sin embargo, se escaqueó ante la pregunta sobre la pobre acogida que tuvo el precedente Snapdragon 810, que los analistas atribuyen a que, por una vez, se acogió a la solución genérica de la arquitectura ARM en lugar de diseñar su propia variante, como había sido su costumbre. Tampoco era el objetivo de la entrevista remover esa historia.

Snapdragon 820 representa un salto cualitativo para Qualcomm, pero no está claro, todavía, que lo sea también para el mercado. Dependerá de la adopción por la industria, en última instancia de la demanda de smartphones de gama alta. ¿Cuál es su perspectiva?

Le puedo decir con absoluta certeza que la adopción por los OEM está siendo muy satisfactoria. Tenemos diseños acabados o en marcha de Snapdragon 820 para prácticamente todas las marcas, excepto una de Cupertino. Los anuncios más impactantes del Mobile World Congress han sido los de Samsung y LG, pero no han sido los únicos. De manera que el mercado está poniendo de manifiesto ese salto cualitativo que usted mencionaba: para eso hemos puesto mucha tecnología en este chip. Es la primera vez que tenemos una CPU de 64 bits integrada con GPU y con DSP [procesador digital de señal] así como la primera vez en que se alcanza compresión tan alta del ancho de banda, y un rendimiento energético impresionante. También es una primicia que el procesamiento del audio y de la cámara tengan una extensión vectorial que, básicamente, acelera las funciones algebraícas […] El 820 es el chip con mejor rendimiento energético que hemos diseñado y, en consecuencia de todo lo anterior, la adopción está siendo muy buena.

La segunda parte de mi pregunta se refería a la influencia que pudiera tener el 820 sobre la evolución de la demanda, que este año no está siendo boyante. No necesariamente un chip premium sea suficiente para cambiar las circunstancias del mercado…

Es cierto lo que dice, pero observemos cuáles son esas circunstancias. La práctica de subvencionar los terminales casi ha desaparecido del modelo de negocio de los operadores, por lo que la demanda se inclina más hacia los modelos de menor precio. Sin embargo, ciertas funciones adicionales son deseadas por los usuarios, como por ejemplo la contextualidad en las cámaras de alta gama, o el interés que despierta la realidad virtual […] Por ejemplo, la experiencia que ofrece el casco Gear VR, de Samsung, exige un chipset premium, un display de calidad, una ratio de refresco rápido, más memoria, más GPU […] O sea que ya tenemos un periférico, un conector de realidad virtual con el 820, que reclama esas capacidades que hasta ahora no existían; pasará poco tiempo hasta ver nuestro chip incorporado a otros dispositivos.

Todos los analistas coinciden en la preeminencia de la gama media de dispositivos, pero Qualcomm apuesta por la gama alta. ¿Hay planes para lanzar otros modelos de la misma familia, con prestaciones menos ambiciosas que las del 820?

Desde el punto de vista de la segmentación, tenemos las series 200, 400, 600 y 800, pero el punto culminante de nuestra tecnología se centra hoy en el 820. Con el tiempo, algunas de esas innovaciones deberían pasar al siguiente escalón de la oferta. Por ejemplo, en febrero anunciamos tres chips, uno de los cuales, el 625 usa la tecnología FinFET y recoge muchos de los avances que hasta entonces sólo se habían visto en modelos superiores. Ahora bien, si alguien quiere un móvil con prestaciones sólidas y suficientes, puede obtenerlas de un chip de gama media; si busca una experiencia superior, lo importante no será fijarse en el benchmark sino en el caso de uso. No todo el mundo va a comprar un móvil premium, pero nuestra misión es seguir mejorando la tecnología y a la vez ponerla al alcance de más gente.

El salto al 820 viene precedido de un fiasco relativo del 810 […]

No es justo hablar de fiasco. Hemos puesto mucha innovación en el 810, y si no se vendió tanto como esperábamos se debió a una serie de razones que ahora no vienen al caso. Lo importante es que el 820 está teniendo una muy buena acogida por parte de los OEM.

¿Cuál es el grado de influencia de Qualcomm en el éxito comercial de un smartphone que lleva sus chips?

Hay muchas fuentes involucradas. Mencionaré sólo algunas de las internas: hacemos nuestra propia investigación primaria y secundaria sobre lo que quiere el mercado, e históricamente hemos acertado casi siempre. Tenemos equipos de trabajo en cada bloque de propiedad intelectual: uno de CPU, otro de DSP, otro especializado en la cámara y así sucesivamente: vídeo, audio, codecs, radio… Luego, contrastamos nuestras ideas con los clientes, recogemos sus opiniones y las tomamos muy en cuenta: lo mismo hacemos con los operadores,… y así para cada generación de chips.

Si en el 820 todos los componentes están integrados, ¿cómo hacer para desescalar, que una misma tecnología esté disponible en otros chips de rango inferior? ¿Diseñando un chipset de gama media, por ejemplo?

Tiene usted que entender que diseñamos todos los bloques, pero también su empaquetamiento. Por supuesto, no todos los componentes del dispositivo se deben a Qualcomm, y cada OEM es soberano para decidir su diferenciación. La arquitectura y el software tienen que ser escalables, lo que significa que en determinadas funciones podemos optimizar el empaquetamiento hacia arriba o hacia abajo […]. Suponga que a un fabricante, por su conveniencia, no le interese una plataforma con mucha GPU, o sí con mucha GPU pero no tanta memoria […] hay múltiples situaciones, y para cada una rediseñamos el SoC. En una palabra: tenemos una plataforma equilibrada para cada caso de uso y somos el único vendedor de chips que lo hacemos así en toda la escala de productos, desde la gama baja hasta la alta.

¿Cuál es la ventaja, si es que existe, con respecto al A7 diseñado por Apple para el iPhone?

No es necesario que le diga que Apple tiene un arraigado sentido del secreto, ni que su chip está diseñado exclusivamente para IoS. No me corresponde a mí valorar sus motivos, pero es un hecho que al contar con su propio chip para su propio software, Apple no tiene por qué ir contándoselo al resto de la industria. Es probable que este modelo vertical implique ciertas ventajas para Apple. Nuestro planteamiento es otro: trabajamos con el mayor número posible de OEM, con distintos sistemas operativos y con todas las redes y operadores. Nuestra ventaja no es un modelo vertical, sino una gran base instalada.

Ha llamado la atención que Qualcomm escogiera a Samsung para fabricar el Snapdragon 820, pese a ser un competidor.

Aspiramos al liderazgo del mercado, y tenemos que estar abiertos a trabajar con los socios industriales que en cada momento contribuyan a conseguirlo. La decisión se toma específicamente con cada generación de productos. En su momento, para fabricar chips con proceso de 20 nanómetros, escogimos TSMC, pero no porque hubiera una diferencia sustancial con Samsung: los dos han adoptado FinFET. Según sean las circunstancias, uno u otro pueden darnos mejor rendimiento o mejores condiciones de disponibilidad o mejor precio… Una vez considerados todos los factores, para la fase de fabricación del 820 nos inclinamos por Samsung.

¿Hay alguna relación entre esa decisión y la simultánea de Samsung de incorporar el 820 en una parte de sus smartphones Galaxy S7?

Ninguna. Son diferentes divisiones de Samsung Electronics, cada una con su negocio: es como si me preguntara qué relación hay entre fabricar procesadores a Apple y competir con el iPhone […]

Pero un cierto volumen del Galasy S7, según para qué mercados, lleva el chipset Exynos, de Samsung, no el Snapdragon 820.

Así lo ha anunciado Samsung en el Mobile World Congress. Es su política industrial.

¿El acuerdo de fabricación es de largo plazo?

El acuerdo es específico para el 820, y no prejuzga sobre las futuras generaciones de Snapdragon.

Snapdragon es una marca notoria. ¿Tienen previsto usarla en otras categorías de dispositivos?

Los números que denominan cada producto indican a qué rango de smartphones está destinada cada serie; a los modelos premium corresponde la serie 800. Pero estamos usando la marca Snapdragon en otras categorías, como es el caso del 2100 para wearables, basado en la misma tecnología aunque adecuando la potencia y el empaquetamiento, bajo la marca Snapdragon. Usaremos la marca en nuestros chips para coches.

¿En qué sentido dice que se trata de la misma tecnología?

Una de las razones por las que nos internamos en otros mercados y en otros canales es que permiten reutilizar conceptos tecnológicos que han nacido en los móviles. Ya se trate de un smartwatch, de un drone o de un automóvil, subyace algo en común: obtener el rendimiento más alto con el consumo de energía más bajo. Con independencia de su apariencia física, todos son dispositivos móviles para nosotros, aunque cada uno suponga distintos requisitos de input/output. Muchas de las capacidades de un móvil pueden ser reutilizadas en otras categorías de producto, bajo la misma identidad.

Tendrán que aplicarse el eslogan Snapdragon Inside.

[risas] Never say never.

[Lluís Alonso participó de la entrevista]


Contacto Suscríbete RSS


Sobre el autor. Copyright © 2024 El dominio norbertogallego.com es propiedad y está administrado por Diandro SL. B85905537. Creative Commons