27/07/2015

José Manuel Petisco

Director General de Cisco Systems España

El pasado fin de semana ha sido especial para Cisco: después de 20 años como chief executive officer, el legendario John Chambers cedía el testigo a Charles Robbins, a quien todos en la compañía llaman Chuck. No era Robbins, según se ha dicho, el candidato en el que muchos pensaban, pero el consejo de administración se ha decantado por él para encargarse de dar continuidad a una estrategia que Chambers inició en la última fase de su prolongado mandato: convertir una empresa que todo el mundo identifica como proveedor de equipos para networking – en efecto, son su mayor fuente de ingresos y de beneficios – en una empresa más volcada en el software y en los servicios y la nube.

José Manuel Petisco

José Manuel Petisco

El cambio de CEO coincide con el final del año fiscal 2015, que se habrá cerrado con algo más de 48.000 millones de dólares de ingresos y una ratio de beneficio mejor que la del 2014. Tras una radical renovación del equipo directivo, se espera que Robbins tome nuevas medidas de reorganización, que irán más lejos de lo que podía llegar su predecesor.

José Manuel Petisco, director general de Cisco en España, es conocido de los lectores de este blog. Esta vez, la conversación giró en torno a la radical transformación que ha experimentado la compañía durante los tres últimos años.

¿Qué tal es el nuevo CEO?

Un tío fantástico

Chambers visitaba cada año a Barcelona y fue aquí donde le entrevisté hace año y medio. ¿Podemos esperar lo mismo de su sucesor?

Creo que sí. Como vicepresidente mundial de ventas, el nuevo CEO nos ha visitado varias veces […] Y, por cierto, su vino favorito es español.

Es un detalle de buen gusto. [Chuck] Robbins dirigirá una empresa a la que [John] Chambers le ha dado varias vueltas durante su largo mandato. ¿Qué líneas de negocio son prioritarias ahora mismo?

Pues sí, los tres o cuatro años últimos han sido un vértigo de cambios: la compañía se ha transformado tratando de ser coherente con lo que pide el mercado. Los modelos de negocio de las empresas se hacen digitales, y en ese proceso Cisco tiene mucho que aportar. Hoy somos una compañía más orientada al software y con una apuesta importante por la nube […]

¿Cómo evoluciona la compañía en el mercado español?

Afortunadamente, en los últimos seis trimestres, en un contexto difícil, hemos crecido en España a doble dígito de manera agregada, y esto nos ha permitido capturar cuota de mercado a los competidores. Ha sido así gracias a nuestra sintonía con los cambios que está experimentando la demanda. Una línea maestra de crecimiento viene dada por las soluciones de cloud networking, entendidas en el sentido de que damos desde la nube servicios de switching o de wifi o de seguridad. Esta actividad de servicios ha crecido un 75% en el último trimestre publicado. Además, es notorio que los centros de datos están dando en un giro copernicano, y en este segmento hemos aumentado un 58% las ventas…

¿En el trimestre?

Eso es. Con una idea central: modernizar el datacenter sobre un concepto unificado, para que los clientes puedan provisionar sus propios servicios de manera más rápida y eficiente [….] Una de las consecuencias es que hemos pasado a ser el proveedor número dos de servidores blade, tanto en el mundo como en España […] Otra área que está creciendo mucho son las soluciones de colaboración, un 56%, impulsadas sobre todo por el vídeo.

Históricamente, el switching ha sido el mejor negocio de Cisco, pero de un tiempo a esta parte está presionado por viejos y nuevos competidores.

Es absolutamente clave para Cisco España. En el trimestre del que hablo, el crecimiento en networking fue del 21%. Todos recordamos, y lo sugiere la pregunta, las profecías según las cuales el concepto SDN [redes definidas por software] iba a reducir el papel del switching y esto condenaría el negocio de Cisco. Si un negocio condenado crece el 21%, ya me dirá…

Según ha dicho Chambers al presentar resultados, la facturación global de Cisco a los operadores ha bajado porque estos invierten menos. ¿Está ocurriendo lo mismo en España?

No todos los mercados se mueven al unísono. La tendencia española es de inversión. Vemos que los operadores están invirtiendo al ritmo de otros tipos de clientes, o más, y el conjunto arroja un 21% de incremento, como he dicho. Es lógico: las telecos no pueden menos que apostar por las redes ultrarrápidas y dotarse de capacidad para dar nuevos servicios sobre vídeo; además de extender las redes 4G, que lo están haciendo, tienen que montar servicios sobre ellas. En wifi, estamos liderando una revolución con nuevas velocidades y la optimización del uso del espectro. El último dato que quería darle se refiere a seguridad: seguimos creciendo sistemáticamente un 12%, pero me duele decir que no es suficiente, que es necesario un profundo cambio cultural en esta materia.

No creo que esa sea una anomalía española…

No es exclusiva de España, no. No me refiero a los responsables de tecnología sino a quienes llevan el negocio y quienes deciden los presupuestos. A la vista de lo que leemos todos los días, la inversión en seguridad es claramente inferior a la necesaria. Más que necesaria, es imprescindible.

Ha dicho antes que Cisco está cada vez más orientada al software. Poca gente lo diría a priori.

Entiendo que algunos puedan tener otra imagen. El software siempre ha sido importante dentro de Cisco, pero se nos ha conocido más por privilegiar unas capacidades y un rendimiento basados en circuitos específicos (ASICs) integrados, en los que el software está embebido. En la estrategia actual, damos más valor al software, y la prueba es que ya empleamos más ingenieros de software que de hardware.

No hay duda que el software añade valor, pero ¿añade beneficios?

Los resultados demuestran que sí, pero quizás tengamos que encontrar un mejor equilibrio en la asignación de recursos.

Una iniciativa por la que se recordará a Chambers ha sido entrar en el cloud computing, negocio que parecía más propicio para otros. ¿Qué pasará a partir del relevo de CEO?

Es una estrategia consolidada, y estoy seguro de que Chuck [Robbins] acentuará la línea iniciada por John [Chambers]. Ahora mismo tenemos 60 partners de nuestra iniciativa InterCloud en 50 países que suman más de 250 centros de datos. Hay nombres impresionantes, como Deutsche Telekom, BT, NTT Data o Equinix…En el concepto Intercloud, la nube hay que construirla.

Pues eso: ¿con quiénes construyen InterCloud en España?

La estrategia consiste en asociarse con empresas que definimos como cloud builders y con distintos niveles de partners. En España tenemos dos muy potentes, certificados y especializados, Dimension Data y Acuntia; otros 19 cloud providers ofrecen servicios en la nube en sus respectivos ámbitos con la tecnología de Cisco.

En la segmentación usual del mercado cloud entre nube pública, privada e híbrida. ¿Cuál es el enfoque de Cisco?

El punto de partida es la existencia de lo que se ha dado en llamar shadow IT, en que las empresas contratan en la nube servicios de aplicaciones, de cómputo o de almacenamiento de una manera flexible. Se habla de que un 35% del presupuesto de TI se destina a este modelo en la sombra a través de las unidades de negocio, y Gartner ha calculado que en un par de años podría llegar al 50%. Esta circunstancia, y nuestro modelo de relación con los partners, nos permiten acceder al mercado siguiendo un enfoque peculiar. Tenemos una tecnología llamada InterCloud Fabric que permite automatizar y securizar las cargas de trabajo de tal manera que se pueden llevar de una nube privada a una pública si en un momento determinado no se cuenta con la capacidad suficiente o porque el precio de una cloud pública resulta atractivo y entonces se prefiere dedicar los recursos a otra cosa. Es algo diferencial que tiene Cisco, y que nos sitúa en el concepto de hibridez que, creemos, es hacia donde se dirige el mercado. Tengo que mencionar, por cierto, que es puro software.

Últimamente, Cisco predica el concepto Fast IT. ¿En qué consiste?

Es un pilar fundamental. Creemos que el mercado exige cada vez con más motivo respuestas más rápidas de las que obtiene con la TI convencional. Cuando un negocio necesita montar un nuevo servicio o provisionar una nueva aplicación, o necesita más almacenamiento… los necesita ya, lo más probable es que sea de un día para otro. Esto nos tiene que llevar a una automatización y a reducir los costes operativos en un 20 ó un 25%. En el concepto Fast IT resumimos una serie de tecnologías, como ACI, que es el núcleo que permite la automatización del datacenter.

¿Cuál es la ventaja de ese planteamiento con respecto a otros que hay en el mercado?

Que el nuestro es una realidad. Ya lo tenemos funcionando en algunos clientes relevantes, y cada vez son más los que tienen ACI.

¿Quiere con esto decir que la oferta de los competidores no es real?

Desconozco que tengan desplegadas soluciones comparables en clientes, y que si las tienen son muy poquitas en España. De otro modo no tendríamos el crecimiento que estamos teniendo.

Ya lo ha dicho brevemente, pero ¿cómo aprecia el clima de inversión en TI en el mercado español?

Desde mi punto de vista, es un clima positivo, que lleva algún tiempo mejorando y acumulando buenas noticias. Lo cierto es que el país está ante una necesidad de actualización tecnológica que no puede esperar. Para algunas empresas, las TI son una prioridad apremiante: las encuestas dicen que el 75% de ellas han elaborado algún plan de transformación digital, pero no pasa del 10% el número de las que lo estén ejecutando. Confiamos en que esa tendencia se acentúe, porque vemos que la mediana empresa está acelerando, en buena medida por las necesidades de su internacionalización: tener vocación de globales implica ser digitales.

¿Y el sector público?

Está reaccionando. Los informes oficiales preveían que el gasto público en TI iba a caer un 2% entre 2013 y 2014, pero nuestras operaciones con el sector público han crecido a doble dígito. En 2014 y en lo que llevamos del 2015. También es cierto que veníamos de una situación muy restrictiva desde el 2009, en la que fue obligado estirar la vida de muchos de los equipos e infraestructuras. Ha llegado un momento en que se hace imprescindible acometer un programa de consolidación de servicios de comunicaciones, que en mi opinión debería extenderse a los centros de datos y a la adopción de modelos cloud.

¿Observa obsolescencia en la base instalada del sector público, por efecto de ese frenazo en las inversiones? ¿Cree que se corregirá pronto?

Si comparamos lo que hacen las administraciones con esta base instalada y lo que podrían estar haciendo, hay una diferencia enorme y evidente. Cuando la inversión en TI se recupere realmente, que llevará tiempo, va a traer aparejada una capacidad de provisionar servicios como la que se ve en las empresas privadas. No se trata en este caso de innovar en modelos de negocio sino en los modelos de servicio al ciudadano.

[publicada parcialmente en La Vanguardia el 26/7]


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