8/01/2015

De entrada, tiene buena pinta (y 2)

Casi dos terceras partes de la inversión global en infraestructura TI (servidores, almacenamiento y networking) del tercer trimestre de 2014 fue destinada a despliegues de cloud. Según un informe de IDC, los 6.500 millones de dólares invertidos en infraestructuras cloud durante el período se repartieron entre proveedores de nube pública y despliegues de cloud privada. Las cifras son relevantes, sobre todo porque anticipan la tendencia dominante y fundamentan las predicciones de IDC para 2015. Tienen dos implicaciones: a) los CIOs menos propensos al riesgo prefieren mantener sus operaciones bajo control y b) la industria de las TI se enfrentan a una radical alteración de sus ingresos.

El datacenter seguirá experimentando una transformación, coherente con la era de la ´tercera plataforma`. «No tiene sentido que un CPD siga siendo como hasta ahora, sino que se adoptarán estrategias cloud first, en las que todo se planteará primero como cloud aunque luego, si no cumple los requisitos, no se lleve a la nube», tradujo el analista Antonio Flores durante la presentación en Madrid del documento de predicciones. Esta revolución será tangible en la mayoría de las organizaciones, y dará lugar a que el hardware tenga que adaptarse a esa demanda.

Según las previsiones de IDC, en 2015 se invertirán unos 118.000 millones de dólares en extender el ´ecosistema` cloud: la infraestructura como servicio (IaaS) crecerá un 36% y Amazon mantendrá el liderazgo sobre este mercado, aunque sometida al reto de sus rivales. También pronostica una agudización de la competencia entre los proveedores de PaaS, cada uno empeñado en atraer desarrolladores a sus plataformas: la intensa actividad en el segmento SaaS debería precipitar movimientos en las otras tres categorías. En esta trayectoria, IDC llega a contemplar alianzas insospechadas, como Microsoft + Facebook, IBM + HP. Se espera una gran volatilidad entre los proveedores cloud de segunda fila, y los modelos contractuales exigirán una reformulación.

Cuantitativamente, IDC prevé que más del 65% de las organizaciones van a adoptar soluciones de cloud híbrida antes de 2016 y no menos de la mitad creará puestos de responsabilidad sobre la gestión y supervisión de los procesos en la nube, incluyendo las relaciones con los proveedores. Tres de cada cuatro ofertas de los proveedores de infraestructura como servicio serán rediseñadas o rebautizadas (o descatalogadas), como consecuencia de la dura competencia en la frontera que separa esta categoría de la plataforma como servicio.

En España, precisó el analista Alberto Belle, más del 50% de las empresas ya usan alguna modalidad de cloud, aunque – como en el resto del mundo – no a escala de toda la organización. «Hay que cambiar el discurso de que la nube te permite ser escalable, y en su lugar enfatizar la flexibilidad que permite a través de toda la estructura y no sólo a nivel departamental. Pero – dijo Belle – el cliente tendrá que renunciar a su comodidad y a la estandarización». La oferta no se estará quieta, y cada vez será menos frecuente ponerse en manos de un suministrador dominante.

Otro componente central de la ´tercera plataforma`es Big Data, aunque IDC opta por la nomenclatura BDA (Big Data and Analytics), cuyo valor de mercado estima en 128.000 millones de dólares. Pocas tendencias serán tan dinámicas como esta en 2015 y años sucesivos; una de las prioridades para las empresas que no quieran quedar rezagadas. «Las organizaciones más avanzadas – señaló el analista Dan Vesset – están cambiando la forma de medir sus operaciones, la interacción con los clientes y la asignación de recursos. Un acceso más rápido a los datos relevantes […] está abriendo una brecha entre esos líderes y el resto, a la vez que abre un vacío de conocimiento a los directivos».

En concreto, durante los próximos cinco años el gasto en soluciones analíticas basadas en cloud crecerá tres veces más que sus equivalentes on premise; la escasez de personal cualificado en esta capacidad será una limitación persistente. Una observación interesante: las aplicaciones que incorporen análisis predictivo, incluyendo machine learning, acelerarán en 2015 y crecerán mucho más rápido que las aplicaciones sin esas funciones. Por otro lado, las herramientas de visualización de datos [visual data discovery] crecerán dos veces y media más rápido que el resto del mercado de Business Intelligence.

Otra consecuencia del nuevo papel de los datos es que el 70% de las organizaciones ya compran datos externos para acoplarlos a sus necesidades, y son cada vez más las que monetizan su inventario de datos cediéndolos a terceros para la creación de valor añadido. Para 2018, la mitad de los consumidores interactuarán regularmente con algún servicio basado en computación cognitiva. En el caso español, viene a colación lo dicho por el analista Álvaro Torres: «los bancos saben que tienen un valor de negocio en los datos de sus clientes, un factor que, si se suma el cumplimiento de la regulación europea, traerá una importante inversión en servicios TI […]

Para su compañero Alberto Belle, «vender Big Data como una aventura o un experimento no es razonable, porque en los datos reside el negocio […] lo que conlleve innovación ha de incluir Big Data, porque si no, vendrá un tercero y se llevará el dato y el negocio».

Estas referencias a las soluciones analíticas conducen directamente a otra pata de la ´tercera plataforma`, Internet de las Cosas [IoT], que requerirá herramientas de análisis en un panorama todavía confuso pero sin duda van a crecer: un 30% en los próximos cinco años, según la hipótesis de IDC.

Los grandes números de IoT son conocidos [aunque cada cual arrima el ascua a su sardina]. Según IDC, el gasto llegará a sumar 1,7 billones de dólares, un tercio de los cuales corresponderá a dispositivos inteligentes y ´embebidos` ajenos a la industria TIC. Una hipótesis audaz de los analistas de IDC apunta a que Cisco, IBM e Intel formarán una empresa conjunta de soluciones para IoT. En su presentación, Frank Gens subrayó que la fórmula no es [todavía] corriente en el sector de las TIC, pero es habitual en otras industrias.

Como colofón, la consultora espera que en 2015 emerja un nuevo modo de ofrecer IoT en régimen de servicio: en los próximos cinco años, el 90% de los datos relacionados con este nuevo ´paradigma` estarán gestionados por plataformas en los bordes de las redes, y serán entregados como servicios cloud. Al respecto, IDC destaca los retos de estandarización y de seguridad que ello supone.

Durante la presentación en Madrid, la analista Marta Muñoz ofreció la siguiente apreciación sobre la situación del mercado español: el gasto en conectividad de datos pasará de 4.500 millones de dólares a 4.800 millones en 2015, pero la conectividad machine-to-machine [principal expresión de IoT en la actualidad] pasará de 120 a 135 millones. No está mal para empezar el año.


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