16/06/2015

Computex, una feria de capa caída

Nunca Computex ha tenido glamur, pero la edición de este año habrá pasado sin pena ni gloria. Los principales fabricantes de componentes y equipos informáticos – sobre todo los locales – han presentado mejoras, más prestaciones, menor consumo de energía y nuevos factores de forma, pero ninguna innovación radical susceptible de dinamizar el mercado. No se espera que Windows 10 anime la demanda, porque los usuarios de sus versiones 7 y 8 tendrán actualizaciones gratuitas que permitirán estirar la vida de sus PC. Más conceptualmente, en Taipei se discutió si la «democratización» que aportan los «nuevos paradigmas» (cloud, big data, IoT), restará poder a las marcas de hardware.

El mercado va a la baja, tanto en PC como en tabletas, lo que explica y justifica la relativa apatía que ha dominado Computex 2015. La consultora taiwanesa MIC, tras recoger las previsiones de la industria de su país, pronostica una bajada global del 5,7% en la venta de PC (-9,0% los de sobremesa y – 2,7% los portátiles) en 2015: se venderán, según esa fuente, 120 millones de desktop y 167 millones de laptops. Peor aún será el panorama de las tabletas, que bajarán el 11,5%, hasta quedarse en 214 millones de unidades.

MIC es una fuente fiable, porque la industria taiwanesa controla la fabricación y ensamblaje de más del 70% de los ordenadores, mientras que China continental controla más del 60% de las tabletas. En la situación actual, China lidera los productos de bajo precio y Taiwan prevalece en los de gama media y alta. Un reparto que quizá no dure mucho tiempo. En esta medida, Computex pasa por encima de las diferencias geopolíticas.

Aprovechando que Intel ha optado este año por un perfil bajo, sin la fanfarria de años anteriores, tocó a AMD protagonizar lo que puede considerarse como un lanzamiento relevante, sus procesadores de sexta generación, cuyo nombre en clave es Carrizo. Por su lado, Intel da por acabada la quinta generación, aunque el retraso en sacarla al mercado y el adelanto previsto de la sexta de Core llevan a pensar que tendrá corta vida.

La novedad de AMD expone la voluntad de la compañía en sus horas bajas, de satisfacer la demanda de mejor rendimiento con más eficiencia energética; sus APU han destacado por ser más potentes que el equivalente de Intel en la parte gráfica del microprocesador, y mantener viva esa ventaja es el propósito de Carrizo, a priori pensado para mejorar la experiencia de juego en los ordenadores portátiles a precio asequible.

Intel vive otra clase de transición, y ha preferido poner el acento en otros problemas. Trata de mantener vivo el PC con nuevas interfaces y nuevos factores de forma más ligeros. Este año, sin mucho ruido, ha hecho lo posible por crear expectación en torno a Skylake y a sus plataformas de referencia, entre ellas una familia de productos llamada IoT Gateway, basada en software de Ubuntu.

Tradicionalmente, el marchamo de esta feria asiática ha consistido en ser un escaparate de componentes informáticos, más que de equipos acabados que, normalmente, se prodigan en el CES de Las Vegas o IFA en Berlín. El hecho de que esta feria se celebre en junio hace que los componentes lleguen al mercado, como poco, incorporados a los productos de primavera, con margen muy ajustado para estar a tiempo en las tiendas durante la crucial temporada navideña. Esto explica que las únicas marcas que apuestan fuerte por exhibirse en Taipei sean Asus y HTC; incluso Acer se ha desmarcado con un evento propio días antes en Nueva York. Ni siquiera Lenovo, de la vecina China, parece haber prestado atención a la feria de Taipei.

Dicho así, lo visto en Computex 2015 hace prever que en el CES y antes en las tiendas, aumentará la variedad de factores de forma y dispositivos que van desde un smartphone y un servidor. Windows 10 y los múltiples diseños de referencia de Intel podrían ayudar a que el binomio Wintel gane terreno en las capas inferiores de la demanda, aunque nadie piensa que Google con Android, por un lado, y Qualcomm o MediaTek por otro, vayan a quedarse de brazos cruzados. La amplitud de oferta y de elección para el consumidor final serán las notas dominantes; los precios bajarán muy poco, y menos en Europa con la apreciación del euro.

Se han presentado novedades interesantes en el segmento de los convertibles (o 2-en-1) y en el de los AIO (all-in-one). El mercado de los convertibles debería crecer este año un 62,5%, de 8 a 13 millones de unidades, según el mencionado informe de MIC. Su precio medio se estima en 400 dólares, el doble que el de una tableta con procesador ARM. En cuanto a los AIO, pasa un poco lo mismo: el margen es más alto que en un portátil convencional.

Computex no ha sido nunca una feria de smartphones, pero la perspectiva de este segmento es asunto de interés para la industria que acude a Taipei. Ha sido muy comentado un informe de Gartner, que confía en los dispositivos que llevan integrada capacidad 3G, y en el futuro 4G: portátiles, tabletas, ´pinchos` USB o dispositivos híbridos que no son estrictamente smartphones. De tal conglomerado se venderán 112 millones de unidades este año, y – dice Gartner – subirán a 160 millones, cifra que podría ser mucho más alta en la medida que la capacidad 3G/4G apenas añade costes pero justifica un mordisco en el margen.

Esta opinión tiene matices, porque el crecimiento previsto en 2015 no va más allá del 5,6% según la misma consultora. Se venderán en total 4,9 millones de portátiles con este tipo de conectividad, pero la contribución más alta se debe a las tabletas (50 millones) y los USB (54 millones). ¿Por qué fijarse en este detalle, aparentemente ajeno a lo que se mostraba en Computex? Porque los consumidores asiáticos prefieren las tabletas y portátiles 3G a los convertibles, mientras que los ultraportátiles se venden mayoritariamente en Europa y Estados Unidos. Con estas cifras a la vista, es normal que Asus centre su estrategia en los convertibles.

Un segmento al alza es el de los NUC (next unit of computing) y sus parientes los MiniPC. Son equipos integrados en cajas poco más grandes que una cajetilla de tabaco, o planos como un lector de DVD. Proceden de marcas poco conocidas y su precio es bajo; pueden llevar un procesador Atom y poca memoria, o procesadores con más prestaciones y disco, sin engrosar su tamaño. Además, no hacen ruido, porque no llevan ventilador.

El interés de estas categorías es que vienen con un conector USB-C y varios puertos USB 3.0, HDMI, etc, con el sistema Thunderbolt promovido por Intel en Computex. La compañía californiana presentó varios diseños de referencia para que cualquier fabricante (no necesariamente las marcas más conocidas) puedan hacer portátiles, sobremesa y NUC delgados, a la vez que potentes y económicos. Dicen que por ahí se decantará la industria. La incógnita es si se decantan los consumidores.

[informe de Lluís Alonso]


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