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  2/02/2026

Alberto Redondo

Dtor. de Marketing y Mass Market España y Latam de SERES

La postergación por un año (hasta enero de 2027) y casi a última hora, de la entrada en vigor de VeriFactu como registro previo de transacciones entre empresas, ha frustrado a quienes se esforzaron por llegar a tiempo y ha aliviado a los remolones. Tal vez lo peor sea que este fiasco prolonga la confusión existente en torno al sistema diseñado por la Agencia Tributaria (AEAT) pero todavía no aún no implantado, a caballo entre dos leyes sucesivas: la Antifraude de julio de 2021 y la llamada Crea y Crece, de septiembre de 2022. La cuestión queda, provisionalmente, así: ¿sería VeriFactu una vía hacia la facturación electrónica que se viene propugnando según una añosa recomendación de la OCDE ?

Alberto Redondo

O, desde un punto de vista más estrecho, ¿ha quedado cojo un mecanismo con el que se buscaba mejorar la gestión del IVA y, de este modo, reducir el fraude fiscal y otras malas prácticas?  Una excelente fuente para entender esta dicotomía es Alberto Redondo, director de Marketing y Mass Market para España y América Latina de SERES, filial del grupo francés La Poste. En esta ocasión, se trataba de dilucidar con su ayuda si el sistema pospuesto podrá ser una lanzadera de la factura electrónica, que tiene en él un elocuente adalid en España.

Parece que lo razonable será empezar definiendo el papel de SERES y su dedicación a un asunto que podría resultar árido, incluso para lectores familiarizados con las TI y con la gestión empresarial.

Un arranque muy oportuno. SERES es reconocida como pionera en la forma en la que se relacionan las empresas. Normalmente, estas ponen su prioridad en la mejora de los procesos y dejan en segundo plano las relaciones con sus proveedores y clientes: la comunicación con estos interlocutores suele ser rutinaria o muy elemental, pese a los medios tecnológicos existentes para optimizarla. Ayudarlas en ese cambio es nuestra actividad principal.

¿Ese fue el objetivo fundacional?

Sí, como parte de una apuesta del grupo La Poste, el correo francés, dentro de un contexto notorio de sustitución de la correspondencia en papel por Internet. Por esa época, la transformación digital se centraba en escanear; ahora, obviamente, estamos en otra etapa: no se trata sólo de reducir y eliminar el uso de papel sin o de profesionalizar y automatizar esos procesos electrónicos que hasta hace muy poco se limitaban al escaneo y OCR de documentos físicos. Estos sistemas han estado fundamentalmente pensados para usos internos y poco de cara al exterior.

Lo que nos lleva a la factura electrónica como tema de conversación.

[…] La factura es un documento muy especial. Suele estar regulado y, según nuestro punto de vista, una factura se desagrega en cinco elementos. Tiene, para empezar, un componente fiscal, de gestión tributaria, que introduce formatos electrónicos destinados a asegurar la autenticidad e integridad del documento, incluso que no pueda ser repudiado […] A lo que se añaden los mecanismos de transmisión y la aparición de plataformas en Internet, portales de clientes y otros desarrollos que son el segundo elemento de lo que nos gusta describir como un diamante. El tercero es su naturaleza legal, respaldado por una legislación, una directiva o un reglamento que definen las obligaciones de las partes.

[…] nos quedan otras dos caras del diamante.

Que son los más olvidados, los que falsamente se dan por resueltos, pese a ser la razón de ser de la factura, un punto de anclaje en la compañía […] te das cuenta de que la factura es el documento que une a los departamentos de la empresa; el nexo entre los procesos de compras y de ventas con el de finanzas, por lo que este cuarto elemento es el corazón del negocio. Y luego, el quinto lado del diamante: la factura como documento garante del pago y cobro. Lo cierto es que nosotros, en SERES, nos hemos dedicado a transformar digitalmente ese flujo: la factura es el documento que más se intercambia en nuestros sistemas.

Ahí está: me interesa conocer el rol de los sistemas de SERES […]

Lo que hace SERES es crear un entorno privado para las empresas: fuimos los primeros en implantar este nicho de mercado en los sectores de automoción y retail: hay una cantidad enorme de documentos que no aparecen en las normativas, pero las empresas usan de la manera más natural. La factura ha servido de punta de lanza para que pedidos o albaranes ahora se hagan de forma electrónica, casi invisible para los individuos que intervienen en esos procesos.

Ya hemos tenido una charla telefónica sobre el proyecto VeriFactu […] Ahora que ha sido pospuesto, le propongo volver sobre dos de los componentes que ha mencionado: el legal y el fiscal […]

Que una factura, que es un documento transaccional, se convierta en electrónica, implica dotarla de unos principios y de unos mecanismos. Uno de ellos es el certificado electrónico, cuya virtud es asegurar que una vez firmado no se ha modificado. Hay empresas que ofrecen el servicio y SERES es una de ellas: pretendemos crear un entorno seguro, que la tecnología no sea una limitación sino un facilitador. La reticencia que pudo haber hace años ha desaparecido por completo; la tecnología es algo solucionado.

El principal motor ha sido el componente fiscal y así fue como la factura electrónica se extendió por América Latina […]

Sin ninguna duda, había informalidad y el objetivo era reducirla drásticamente, lo que se ha conseguido en gran medida. En España ha pesado más el estímulo del negocio: es otra cara del diamante, pero es el mismo diamante. Y si pongo el ejemplo de Europa, voy a citar el proyecto VIDA, que significa VAT in Digital Age. Pretende que las empresas europeas trabajen con factura electrónica concebida como un instrumento de intercambio ágil en tiempo real. Entonces, ¿para qué hacer un reporte fiscal si ya se entrega la factura? En España existe algo que va en esa línea, el SII, Suministro Inmediato de Información, que es un reporte fiscal de los grandes contribuyentes, aunque 6 millones no necesariamente significa que sean tan grandes; lo interesante es que con el SII ya no se envía el reporte fiscal por un lado y la factura por otro. Ahora bien, cuando se implante la ley Cree y Crece, la Agencia Tributaria tendrá acceso a las facturas B2BJ así como a las B2G (business to governement).

Resuelve parte de los objetivos de VeriFactu, aunque no baja hasta las pymes ¿o me equivoco?

Correcto. Por un lado, el SII resuelve mucho de la lucha Antifraude: VeriFactu yo lo veo como un SII abreviado […] Lo que puede entenderse como que hubiera sido posible ir directamente a la factura electrónica. Una de las explicaciones que se han dado es la oportunidad de concienciar a una capa de la economía que no está suficientemente digitalizada.

En tal caso, me pregunto si VeriFactu es un incentivo hacia la factura electrónica o un rodeo que posterga el instrumento más avanzado.

Son dos cosas diferentes. VeriFactu nació antes de la ley Crea y Crece, inducida por la ley antifraude, para corregir la existencia de software que facilitaba la práctica de la doble facturación […] y se juntaron en un proyecto común del que se haría cargo la Agencia Tributaria como desarrollo normativo de la ley Antifraude. Pero la ley Crea y Crece tiene muchos otros aspectos […]básicamente impulsa la digitalización de las pymes. Hubo que acompasar los enfoques y en ese contexto la AEAT introdujo la idea del repositorio de facturas para cuando acabe por implantarse la obligatoriedad de la factura B2B. Al final, ¿qué es lo que tiene la Agencia ahora mismo? Tiene toda la información del B2G, porque la Administración está completamente digitalizada y por tanto la información sobre lo que las empresas, sean grandes o pequeñas, facturan a la administración; cuando entre en vigor la B2B electrónica sólo le faltaría lo que está destinado a VeriFactu, que son muchísimas empresas, muchas de ellas inactivas en la práctica. Una visión completa, que es el objetivo fiscal es la meta; luego, se supone, vendrá otra, la adopción de VIDA que tendrá incorporados los clientes europeos.

[…] suena  tortuoso, francamente.

Tal vez pagamos el precio de ser pioneros […] España ha conseguido con el SII cosas que otros países no tienen porque avanzan lentamente: información en tiempo real. Francia está ahora por implantar el reporte fiscal, algo que en España tenemos desde el 2014. Como digo, lEAT ha sido pionera, pero cuando uno no corre solo, a veces tiene que frenar un proyecto. Entretanto, lo que se ha conseguido vale mucho; tener controlado el IVA y encaminada la lucha contra la morosidad comercial, que no desaparecerá de la noche a la mañana.

Tras la postergación de VeriFactu, ¿hay confusión en las empresas?

El matiz entre reporte fiscal y factura electrónica es una confusión muy extendida. Hay que saber diferenciar una cosa de la otra, pero quienes entienden que VeriFactu ya es una factura electrónica, se equivocan. Por esto, nosotros hemos invertido muchas horas y recursos en formación a miles de empresas. La otra confusión es más antigua y consiste en creer que una factura en PDF enviada por mail es una factura electrónica. No lo es, realmente no lo es, aunque la ley reconoce su validez legal, pero no tiene los mismos efectos […]

 Mejor será explicarlo ¿no cree?

La Administración implantó la factura BCG hace años, con un formato estructurado y el intercambio entre máquinas: no hay que escanear un PDF. La ley Crea y Crece busca extender eso a través del tejido empresarial. La meta es que desde que yo genero una factura hasta que mi cliente la recibe no haya intervención humana… y estamos cerca porque muchas lo hacen. Para eso hace falta que sea estructurada, un intercambio electrónico de documentos.

¿Cuál es la dimensión alcanzada por la factura electrónica en el mercado español?

En los últimos años, muchas empresas que no están todavía obligadas ya han implantado la factura electrónica en sus relaciones de negocio. Las grandes son las impulsoras, pero lo cierto es que no puede hablarse de masificación. ¿Por qué? Pues porque cuesta dinero y recursos y esto contiene la exigencia a los proveedores de que facturen electrónicamente Cualquiera gran empresa empieza por sus proveedores grandes, sin automatizar el 100% de las cuentas a cobrar y a pagar; al final quedan los pequeños, porque tienen menor nivel tecnológico y ahí es donde podemos ayudar y ayudamos […]

No es masivo, vale. Pero ¿cuántas son?

Anualmente publicamos un estudio, el último disponible trae datos de 2024. Según estos, más de 700.000 firmas con CIF español emitieron 557 millones de facturas que responden a nuestra definición que, conviene aclararlo, excluye aquellas que se hacen en PDF y se envían por mail. El crecimiento interanual – repito que hablo de 2024 – era de, 21,8%, que aproximadamente coincide con la media de los siete últimos años. Probablemente seamos el gran proveedor de factura electrónica en España por volumen de facturas, pero también por variedad de sectores. Pienso podemos atender el 50% del mercado

¿Cuál es el modelo de negocio de SERES? ¿El de una compañía SaaS?

Facturamos suscripciones a un servicio en la nube, cuya métrica es el consumo. Y está dimensionada para distintos niveles de capacidad de proceso ¿Qué incluye? Pues, una solución, que supone gastar millones y millones en ciberseguridad. Le asegura que no es fácil ser conscientes de ello mientras, como es el caso, todo funciona.


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