12/02/2016

12Feb

De tanto poner el foco en el mercado chino, suele obviarse la importancia de India. La así llamada «mayor democracia del mundo» es una potencia del software y un gigantesco mercado ávido de productos tecnológicos. Su población online superó el año pasado los 400 millones de individuos – más que la de Estados Unidos aunque menos que la de China – y debería alcanzar los 600 millones al final de la década, pero todavía consume poco y compra menos a través de Internet por la notoria desigualdad económica.

Cuando Narendra Modi, primer ministro de la feferación India, visitó Estados Unidos en septiembre, la foto de su abrazo con Mark Zuckerberg fue más comentada que la ritual con Barack Obama en la Casa Blanca. Era, se dijo, un símbolo de cómo Facebook – prohibida en China – tenía al alcance de la mano la ambición de superar la saturación del número de usuarios en Estados Unidos y Europa. Se prevé que India será este año el primer mercado para Facebook en número de usuarios.

Un instrumento para la expansión de Facebook en el subcontinente indio debería ser su iniciativa Free Basics, nuevo nombre del proyecto antes conocido como Internet.org. Se trata de dar acceso móvil a un grupo limitado de prestaciones web (Wikipedia, noticias, meteorología así como una versión simplificada de Facebook) convenciendo a operadores locales de dar gratuitamente el servicio de datos a esa categoría de usuarios menos favorecidos.

Seguramente Zuckerberg habló del asunto con Modi, por lo que se habrá llevado una buena sorpresa cuando el regulador indio de las telecomunicaciones vetó Free Basics en espera de una nueva reglamentación sobre los precios de acceso a Internet [la misma mala noticia le llegó de Egipto, pero la controversia se ha cebado en India]. Zuckerberg reaccionó con una página de publicidad en The Times of India en la que comparó Free Basics con las bibliotecas públicas y las clínicas gratuitas, «¿quién podría oponerse?».

Pues, se equivocaba: entre los opositores a Free Basics se alinea tan filántropo como él, el multimillonario Nandan Nilekani, fundador de Infosys, la mayor empresa india de software. En opinión de Nilekani, la iniciativa de Facebook equivale a crear un jardín cerrado [se sobreentiende que sólo para pobres], ajeno al espíritu abierto de Internet.

La suspicacia acerca de las intenciones de Zuckerberg no es nueva. En este caso, se argumenta que Facebook pretende un poder arbitrario sobre lo que millones de usuarios puedan hacer con Internet. Se trataría, ni más ni menos, que de una violación del principio de neutralidad de red, según el cual todos los usuarios deberían ser tratados en igualdad de condiciones. Bajando de la teoría a la práctica, hubo quien calificó directamente Free Basics como una manera de bloquear el desarrollo de Google, que ofrece conexión wifi gratuita en numerosos sitios públicos del país y sigue adelante con la idea de lanzar una flota de globos atmosféricos para dar acceso a Internet en zonas remotas.

El asunto no es baladí: está demostrado que la extensión del acceso a Internet tiene efectos sobre el desarrollo económico. Lo discutible, en todo caso, es la «renta de posición» que una determinada compañía pudiera obtener mediante su prestación gratuita del servicio. Por ejemplo, en Kenya, el servicio de pagos móviles m-pesa, prestado por una filial de Vodafone, ha contribuído a la reputación del operador en el continente, pero es innegable que ha sido eficaz como sustituto de una infraestructura financiera inexistente.

Queda mucho por ver en esta cuestión, porque la suspensión de Free Basics es provisional. Lo que tampoco esperaba Zuckerberg es que Marc Andreessen, uno de sus accionistas y miembro del consejo, metiera la pata donde suelen meterla los adolescentes impulsivos: en Twitter. Un escándalo mayúsculo por la inferencia implícita de que India estaría mejor si aún fuera colonia de la corona británica. Por supuesto, Zuckerberg descalificó de inmediato la ocurrencia de Andreessen y este fue diligente en arrepetirse públicamente. A ambos les costará salir del lío. Buen fin de semana,

Norberto


Contacto Suscríbete RSS


Sobre el autor. Copyright © 2024 El dominio norbertogallego.com es propiedad y está administrado por Diandro SL. B85905537. Creative Commons